"El presidente de Kosovo, Ibrahim Rugova, ha muerto", declaró a la prensa el ministro de Descentralización, Lutfi Haziri.
"El presidente de Kosovo, Ibrahim Rugova, ha muerto", declaró a la prensa el ministro de Descentralización, Lutfi Haziri.
"Rugova murió en su residencia, en Velanija (zona residencial de Pristina), donde recibía tratamiento, rodeado de su familia, los médicos personales y especialistas estadounidenses" poniendo fin a una lucha "valiente" contra la enfermedad, según un comunicado.
El presidente de Kosovo apareció en público por última vez el 23 de diciembre.
Muchos dirigentes rindieron homenaje a Rugova e instaron a que reine la calma en Kosovo donde las tensiones étnicas siguen vivas seis años después del conflicto (1998-1999) entre las fuerzas serbias y los separatistas albaneses.
"Es especialmente trágico que el presidente Rugova nos abandone en este momento decisivo para el futuro de Kosovo", dijo el jefe de la misión de la ONU en Kosovo (Minuk), Soeren Jessen-Petersen.
Pese a que horas después del anuncio de la muerte de Rugova Belgrado todavía no había reaccionado, los dirigentes serbios de Kosovo pidieron paz y que prosiga el diálogo entre Belgrado y Pristina.
La Constitución provisional de Kosovo prevé que Rugova sea remplazado por el presidente del Parlamento, Nexhat Daci, de 61 años, hasta que se realicen nuevas elecciones.
Con su eterno pañuelo de seda al cuello y sus gafas de intelectual, Rugova era visto como el único líder capaz de llevar a Kosovo a la independencia.
Su lucha pacífica contra Belgrado y la represión bajo el régimen de Slobodan Milosevic, le valieron el apelativo de "Gandhi du Kosovo".
(AFP)