La combativa presidenta del Partido Comunista, Gladys Marín, perdió la batalla contra el cáncer que invadió su cerebro y murió el domingo, informó su colectividad.
Se informó que sus restos serán velados en el edificio en que funcionó el Congreso Nacional, del cual fue diputada en tres ocasiones, hasta 1973.
Marín, de 63 años, quiso morir en su casa y no ser mantenida artificialmente con vida en un centro médico. Sólo estaba apoyada con oxígeno y medicamentos elaborados por especialistas cubanos.
"Perdemos a una gran persona, a una líder política, a una mujer que luchó denodadamente por la justicia, por la paz y contra la impunidad", dijo el Vicario de la Pastoral Social, monseñor Sergio Baeza.
La urna, saludada a su paso por decenas de personas, fue instalada en el salón plenario del que fuera el recinto legislativo, que exhibía un gran retrato de la líder comunista.
El tumor de Marín fue diagnosticado a fines de septiembre del 2003, fue operada en octubre en Estocolmo, Suecia, y luego viajó a Cuba.Marín era viuda. Su esposo, el ingeniero Jorge Muñoz, fue detenido en 1976 junto al resto de la cúpula clandestina del PC por agentes de la dictadura del general Augusto Pinochet. Figura en la lista de unos 1.200 detenidos-desaparecidos bajo el régimen militar.
El PC la obligó a salir al exilio en 1974, pero volvió dos años después y se unió a la lucha clandestina contra el régimen militar. Es considerada uno de los símbolos del combate a Pinochet.
Con el retorno de la democracia en 1990, ella prosiguió sus luchas, ahora contra los gobiernos civiles, a los que acusó de olvidarse de los trabajadores porque escogieron mantener el modelo económico neoliberal instalado por el régimen militar.
(AP)