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En la operación militar, lanzada desde el domingo contra focos de combatientes extranjeros e iraquíes en la provincia de Al Anbar, que ocupa el tercio oeste del país, las tropas norteamericanas mataron a 75 presuntos rebeldes, informó este lunes un comunicado del mando estadounidense en Bagdad.

La campaña bélica se desarrolla en una zona desértica situada al norte del río Eufrates de Al Anbar, provincia considerada uno de los principales feudos de los grupos insurgentes iraquíes.

Ayer domingo, el Ejército estadounidense anunció que mató a otros seis insurgentes y detuvo a un total de 54 más durante una campaña similar en la ciudad de Al Qaim, próxima a la frontera siria.

Asimismo este lunes, la policía iraquí encontró los cadáveres de ocho civiles presuntamente asesinados por grupos insurgentes en un área situada al sur de Bagdad.

El hallazgo de los cuerpos fue confirmado por Fatuh al Sheij, un diputado iraquí, quien aseguró hoy ante el Parlamento que siete de los muertos pertenecían a una misma familia de confesión chií.

Y en medio de estos episodios de violencia, el nuevo Gobierno iraquí prestó juramento hoy por segunda vez ante el Parlamento, un día después de que la cámara aprobara la lista completa del gabinete tras cubrir las cinco carteras vacantes.

También todos los ministros se comprometieron a trabajar por "la protección del sistema democrático y federal de Irak", frase que fue añadida al texto original que los miembros del Ejecutivo habían prometido la primera vez tras la formación del Gobierno el pasado 28 de abril.

(EFE)

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