ver más

Agarró de un brazo a la embajadora de Estados Unidos, Julissa Reynoso, y le dijo: “Nos quejamos de ustedes, pero nosotros somos los más asquerosos con los emigrantes”. El presidente José Mujica estaba dando un discurso el jueves de noche en el Quincho de Varela sobre la visita que hizo a Estados Unidos en mayo y en el medio de la oratoria surgió el asunto de los refugiados y las migraciones. En ese momento, propuso revisar la legislación para flexibilizarla, para lograr así que ciudadanos de otros países que quieran venir a trabajar y vivir a Uruguay tengan más facilidades.

Para el presidente “no puede ser” que cualquier persona de otro país tenga que estar ocho años “enredado” entre papeles y burocracia, para ver si Uruguay lo acepta como ciudadano.
Según fuentes confiaron a El Observador, el mandatario le pidió al prosecretario de la Presidencia, Diego Cánepa, que empiece a estudiar el asunto para realizar una revisión que permita simplificar los trámites. De todas formas, Mujica reconoció que la tarea no será sencilla porque hay impedimentos constitucionales que la traban. Se refería al artículo 75 de la carta magna, que establece que tienen derecho a la ciudadanía legal, “los hombres y las mujeres extranjeros de buena conducta con familia constituida en la República, que poseyendo algún capital en giro o propiedad en el país, tengan tres años de residencia habitual en el país”. Otro de los incisos de ese artículo exige cinco años de residencia a los que no tengan familia en el país.

Te puede interesar

Mujica dijo el jueves que Uruguay debería cambiar su estrategia al respecto, para lograr crecer en cantidad de habitantes y así poder dar el salto también hacia un país desarrollado.
“Deberíamos ser un país de puertas abiertas”, dijo el presidente. Aseguró que, por el contrario, los uruguayos son “asquerosos” con los extranjeros que quieren llegar al país.
La educación
El presidente aseguró que, para ser un país desarrollado, Uruguay tiene que mantener “una política firme en la inversión, el trabajo y la estabilidad jurídica”. Pero lo más importante es empezar a “darle pelota a las manos” y para eso cambiar el “sistema” de educación. Mujica señaló que ya perdió la pelea por cambiarlo en su gestión, pero que, aunque abandonará el gobierno sin haberlo logrado, seguirá peleando desde otro lado.

“Creo que esta batalla va a ser durísima. Yo estando en el gobierno no la pude llevar adelante. Sin estar en el gobierno la voy a seguir peleando. ¿De capricho? No, es la forma de interpretar al país. Creo que el país se desarrolla si le da capacidad intelectual y de oficio a su gente”, dijo. Además, fue muy crítico sobre cómo se enseña hoy y dijo que lamenta tener tanta discrepancia con sus “compañeros” que defienden el actual modelo de enseñanza. “Hay gurises del pobrerío, un 30%, que tienen dificultad del lenguaje. Que hablan mal. Porque su familia está mal constituida. Por la peripecia que les tocó vivir. Y les metemos ni bien salen de la escuela el Ciclo Básico. Tienen la dificultad de construir una frase, de decir una cosa.

De comunicarse. Y van quedando como tarro del basural y terminan desertando. Como si no saber hablar fuera igual a no ser inteligente. ¿Quién dijo eso? Hay múltiples chances de inteligencia. Hay cerebros matemáticos. Hay cerebros musicales”, dijo el presidente. “Esos gurises están pidiendo un oficio antes que el Ciclo Básico. Les tenemos que dar las herramientas básicas para que salgan a pelear la vida. Y si quiere después seguir, podrá seguir”, aseguró.


La cena
La cena en el Quincho de Varela fue organizada a modo de reencuentro de quienes viajaron a Estados Unidos acompañando al presidente el mes pasado. Después de que Reynoso presentara un video con imágenes del presidente y agradeciera a Sergio Varela por la organización, el presidente Mujica se paró y empezó a hablar.

Lo primero que hizo fue elogiar la tarea de Reynoso. “Estados Unidos nunca nos mandó una embajadora como esta. Eran unos tipos de nariz respingada, insoportables. No se mezclaban con la chusma. Ahora nos puso una latinoamericana”, dijo Mujica.
Luego, respondió a las críticas por el viaje. “¿Se dan cuenta? Un viejo guerrillero, antiimperialista, años peleando contra Estados Unidos y el imperialismo yanqui. Cualquiera va a pensar: ‘Cómo cambiaste, viejo’. No, no cambié. Hay que pelear por los garbanzos, los negritos. Y la realidad del mundo uno la tiene que reconocer”, dijo. l

Seguí leyendo