Sin certeza de que Argentina cambie la política proteccionista de mercado que afecta las exportaciones de productos uruguayos, teniendo claro que la crisis en el norte ya no es una amenaza sino una certeza que muestra efectos concretos en la economía mundial, y que el Mercosur tal como fue concebido ya es historia, el presidente José Mujica consiguió ayer acordar con su par de Brasil, Dilma Rousseff, un tratado bilateral de libre circulación de bienes, servicios y personas, como forma de evitar dolores de cabeza. “Si no puedo bailar contigo, bailo con otro”, dijo el mandatario a El Observador, en alusión a las trabas comerciales que impone el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, y las insistentes muestras de hostilidad desde el otro lado del Río de la Plata, al explicar su apuesta decidida por Brasil, el principal destino de los productos uruguayos.
Mujica busca socio: “Ahora es mano a mano con Brasil”
El presidente uruguayo logró un acuerdo bilateral con Dilma Rousseff
