El presidente egipcio, Mohamed Mursi, fijó para dentro de dos semanas el referéndum sobre el borrador de la nueva Constitución egipcia, mientras decenas de miles de islamistas salieron a la calle para apoyarle.
El presidente egipcio, Mohamed Mursi, fijó para dentro de dos semanas el referéndum sobre el borrador de la nueva Constitución egipcia, mientras decenas de miles de islamistas salieron a la calle para apoyarle.
Islamistas versus laicos
Los manifestantes portaban banderas de Egipto y coreaban lemas en pro de la unidad del país.
Una marea de hombres con barba y "galabiya" (túnica) y de mujeres con velo marcharon mezclados en esta marcha, que se celebró en un ambiente festivo.
"Todos elegimos Egipto", "La declaración constitucional es para cumplir las demandas de la revolución" y "Sí a la declaración para golpear la corrupción", eran los mensajes que podían leerse en algunos carteles.
Para la estudiante de inglés Yunna Esam, que acudió a la concentración acompañada por unas amigas, la decisión del presidente era necesaria para no paralizar la labor de la Asamblea Constituyente.
"Necesitamos estabilidad en el país, y el presidente dijo que en cuanto haya una nueva Constitución todas las decisiones anteriores quedarán invalidadas y después se celebrarán elecciones parlamentarias", recordó la joven, militante del brazo político de los Hermanos Musulmanes, el Partido Libertad y Justicia.
En su opinión, la declaración constitucional de Mursi "no es dictatorial porque el presidente explicó que son decisiones revolucionarias".
Entretanto, se mantiene la acampada de los opositores a Mursi en la emblemática plaza Tahrir, adonde ayer acudieron decenas de miles de personas para rechazar las medidas adoptadas por el jefe de Estado y el borrador constitucional.
De hecho, los islamistas se tomaron como un reto superar el número de manifestantes que ayer tomaron parte en esa concentración, convocada por los grupos laicos y revolucionarios.
Entre los manifestantes pro-Mursi se encontraba hoy un coronel retirado, Saleh Igazi, quien se quitó un zapato para tomarlo con la mano y mostrar su suela a un cartel (una forma de expresar repulsa en el mundo árabe) con los rostros de los dirigentes opositores Mohamed el Baradei, Hamdin Sabahi y Amro Musa.
"Los partidos de la oposición quieren destruir nuestro país y nuestra unidad", dijo Igazi, quien aseguró que es independiente y no sigue a ningún partido.
Mañana, el Tribunal Constitucional tiene previsto pronunciarse sobre la validez de la Asamblea Constituyente, pese a que cuenta con inmunidad tras el decreto de Mursi, que ha ocasionado una huelga indefinida de los jueces que lo repudian.
Fuentes judiciales no descartaron, en declaraciones a Efe, que la corte pueda declararse mañana incompetente para dirimir el asunto.