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El español Rafael Nadal derrotó en la final del Masters Series de Roma al chileno Fernando González, por un amplio 6-2 y 6-2, en apenas 1 hora y 23 minutos, para conquistarlo por tercera vez consecutiva, convirtiéndose en el único jugador en hacerlo en la historia del torneo romano.

Ante un fortísimo calor, la victoria de Nadal ante una de sus "bestias negras" (el chileno dominaba los enfrentamientos por 3-1, con victoria este año en el Abierto de Australia) fue mucho más contundente de lo esperado, especialmente tras lo sucedido en las semifinales, donde el español sufrió demasiado ante el ruso Nikolay Davydenko, mientras que el chileno se paseó contra el italiano Filippo Volandri.

González, en cambio, estuvo más errático de los habitual. Envió demasiadas bolas fuera de las líneas y pareció sufrir la presión de jugar ante el desde hace dos años mejor jugador del mundo sobre tierra batida.

Un servicio de González que ya cedió en el primer juego del partido (en sus cinco encuentros este año Nadal ha roto siempre de entrada a sus rivales). Luego, con un Nadal más seguro con su saque, el partido fue casi un paseo para el español, que se fue a un contundente 5-1.

La segunda manga fue casi un calco y Nadal quebró el saque de González en el primer juego. La diferencia estuvo en que esta vez no se fue al 5-1 sino al 3-1 (perdiendo en una ocasión su saque. Pero siguió dominando sin apenas ver peligrar su triunfo y cerró con su saque, dejando en blanco a González, por un idéntico 6-2.

Nadal se convierte en el primer jugador en la historia del torneo que lo gana consecutivamente, y sobre todo, ha dejado claro que sigue siendo el dominador sobre la pista de arcilla y favorito en cualquier competición que se dispute sobre dicha superficie, entre ellos Roland Garros en el que ha triunfado en las dos últimas ediciones.

(EFE)

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