Nicolás Sarser: The Police, Beatles y pop en un primer disco optimista
Buen viento. Antes compañero de los hermanos ibarburu y otros virtuosos, y ahora un poco más. Nicolás sarser, médico y músico, grabó este disco en 2007, pero recién ahora, según dice, se siente listo para darlo a conocer ymoverlo por el circuito local mo
Su nombre surgió cuando comenzó a presentarse como acompañante vocal vinculado a proyectos cercanos a los hermanos Ibarburu y a la troupe de músicos de Jaime Roos. Ahora, esas influencias de Nicolás Sarser se ven de una manera más solapada y original en Buen viento, su primer disco solista, que presentará el 4 de agosto en la sala Zavala Muniz.
“Empezamos a hacer la preproducción de este disco en el 2007. Presentamos el proyecto al Fonam y quedamos seleccionados y con este apoyo pudimos grabar. En el 2008 ensayamos todo el año. En 4 días hicimos las tomas de sonido en el estudio de Daniel Báez y luego terminamos de grabar en el estudio de Gerardo Alonso que es el bajista y productor artístico del disco. Un año nos llevó toda la grabación”, cuenta el músico.
¿Por qué entonces demoró tanto en salir el disco?
En el 2010 realicé una edición independiente. Lo que presentamos ahora es la edición producida por Ayuí. Ya lo presentamos el disco en varios boliches de Montevideo pero en este concierto lanzamos la nueva edición, con nuevo arte y nueva mezcla. Ya está en imprenta, a fines de julio se publica.
¿Cuáles son sus influencias musicales?
Como fanático absoluto de The Police y los Beatles. Creo que hay algunas cosas de esa influencia en mis canciones, tanto en lo musical como en las letras. También admiro mucho a Galemire, Roos y a Cabrera, Laura Canoura. Soy una mezcla rara de pop inglés con pop uruguayo de los ochenta y de el de ahora, que está surgiendo de todas partes con muchos cantautores jóvenes. El tango también me influye mucho. Spinetta me gusta ahora, pero me llevó tiempo entender su genialidad. Montemurro, que es fan de Spinetta me enseñó a escucharlo. Tuve el enorme honor de que Spinetta cantara el tema Otra así, que compuse junto a Nicolás ibarburu y que está en el disco Anfibio de Nicolás. Eso fue increíble, una belleza.
¿Qué pasó con Sankuokai, la banda en la que usted participó en 2006 junto a Martín, Nicolás y Andrés Ibarburu , Gustavo Montemurro y Walter “Nego” Haedo? ¿Por qué no funcionó? Prometía muchísimo.Son cosas que pasan acá… Hicimos una movida imponente, toques, presentaciones, giras. Johnny Walker nos auspició en todos los boliches de la Ciudad Vieja, salimos en las radios, la televisión, etc. Hubo algunas discrepancias dentro de la banda por el rumbo que debía seguir y no sé bien qué pasó en realidad. Me parece que capaz la propuesta era tan arriesgada, tan jugada que necesitaba una dedicación total y el problema fue que todos hacíamos otras cosas además de la banda. No pudimos concretarlo del todo.
¿Piensan reunirse en el futuro?
Sí, es posible que volvamos a tocar ese disco. Pero es el problema que te decía: todos tenemos otros proyectos y en Uruguay es muy difícil vivir de la música, así que debemos trabajar en otras cosas (yo soy médico) y eso te saca tiempo para dedicarte a fondo. Cada uno necesitaba tener su proyecto solista y separarnos nos dio la oportunidad de realizar nuestro propio proyecto. En mi caso, Buen Viento.Acaban de llamarlo para hacer una guardia. Médico igual que los hermanos Drexler, Peluffo, Escanellas y otros.
¿Cómo impacta en su creación el hecho de ser médico de guardia y emergencias como usted?
Son dos mundos totalmente distintos. La medicina me baja a tierra, me pone los pies sobre la tierra. No puedo ser artista o poético con un paciente, debo ir al grano y tratar de ayudarlo con acciones concretas. El arte te hace volar. Lo que me dio la medicina es que me ayudó a forjar el temple, te hace más fuerte para enfrentar cosas de la vida. A mí me ayudó mucho a poder subirme a los escenarios y también a entender más a la gente, a acercarme más. Uno no puede estar solo volando con la imaginación ni tampoco puede estar siempre cara a cara con la realidad dura de la enfermedad. Hay que encontrar un balance. De eso hablo en mi canción Subibaja. Si estás en un subibaja necesitás al otro que te haga contrapeso si no te quedás o allá arriba o allá abajo. La medicina me permite alcanzar ese balance. Me hace mejor músico por esa misma razón.