Ningún deudor en UR del Banco Hipotecario optó por pasarse a UI
De 22.500 que podían hacerlo, solo 636 personas consultaron para cambiar contrato de préstamo
Cuando el Banco Hipotecario (BHU) anunció la posibilidad del pasaje de deudores en Unidades Reajustables (UR) a Unidades Indexadas (UI) a fines de octubre pasado, creyó que atendía un reclamo de ampliamente extendido de esos clientes y que daría por terminado el tema con una solución que colmara sus expectativas. Pasado los meses, la respuesta a ese llamado ha significado todo lo contrario. De los 22.500 créditos vigentes en UR que tiene la entidad prestamista, ninguno se ha pasado a UI desde que se abrió esa posibilidad, el pasado 15 de noviembre.
En poco más de dos meses, un total de 636 personas se interesaron en el plan del BHU y realizaron consultas, de las cuales 558 fueron atendidas y sus dudas evacuadas –el tiempo de respuesta ronda los 10 días–, pero hasta el momento “no se firmó ningún cambio de UR a UI” y “solo uno de los 558 manifestó interés en pasar a UI”, explicó a El Observador, Fernando Antía, vicepresidente del BHU. El plazo para abandonar la UR vence el próximo 15 de febrero, en menos de un mes.
Antía reconoció que se trata de unos “resultados muy magros”, aunque aseveró que la propuesta del BHU responde a un pedido de los deudores en UR, cuyo movimiento se inició en los primeros meses del año pasado y tendió a crecer durante 2013, al punto de que varios deudores promueven una demanda judicial contra el BHU y la Agencia Nacional de Vivienda (ANV). “Hay un tema que mucha gente ignora o no tiene presente, y es que la UR ajusta anualmente con los salarios y la UI con los precios, pero mensualmente. Quizás eso ha desestimulado”, comentó Antía.
La UR se ajuste una vez al año en base al Índice Medio de Salario (IMS). Ese indicador ha subido sistemáticamente por el encima de la inflación durante los últimos años, de la mano del crecimiento real de las remuneraciones uruguayas. En tanto, la UI se ajusta cada mes a través del Índice de Precios al Consumo (IPC), y es la que se utiliza hoy en día en los préstamos del BHU. Los deudores dicen que desde 2004, cuando el BHU tomó la UI para operar, la evolución de la UR supera a la UI en más de 40%.
Por este motivo, argumentan que las cuotas por sus inmuebles se han disparado por encima del costo de vida y en muchos casos han recurrido a refinanciamientos para sostener la deuda. Desde el momento en que iniciaron el movimiento, los afectados básicamente reclaman pasar de UR a UI y una serie de quitas que haga más amigable la cuota para pagar la casa, aunque en el paso de los meses fueron ajustando los requerimientos. Desde solicitar bajar la cuota, estirarla en el tiempo sin intereses, pagarla en UI –al tiempo que renunciaban a la retroactividad–, a pedir que al menos no se realizara el reajuste de setiembre.
Nada de eso ha ocurrido y las autoridades, tanto el BHU, como la ANV, el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma), el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el oficialismo rechazan realizar cualquier tipo de quita. Un proyecto de ley presentado en comisión de Hacienda por el Partido Independiente murió en los cajones del Parlamento al tener el rechazo expreso de los frenteamplistas de Asamblea Uruguay y el MPP.
El Mvotma e incluso el Banco Central (BCU) han recibido a representantes de los deudores, y les han manifestado que no habrá reducción de cuotas, pese a que estaban dispuestos a ver caso por caso para analizar la situación. “Quedó claro cuando el ministro (de Vivienda Francisco Beltrame) recibió a los deudores que el banco (BHU) iba a instrumentar diferentes opciones y contemplar cada caso, pero que no iba a haber quitas. El que esperaba quitas quizás se haya quedado un poco decepcionado”, aseveró Antía, el vice del BHU.
Consultado por la demanda judicial que se viene, Antía señaló que el banco ha recibido “muchísimas” del estilo a través de los años y que a ésta no le ve “razón para que prospere”. “Hay un contrato firmado en determinadas condiciones y además se ha dado la opción de cambiar esas condiciones, que es una posibilidad que no todos los bancos dan, somos sensibles a ese reclamo”.
Propuesta “mala”
“Los números evidencia que la propuesta es mala”, afirmó a El Observador, Gustavo Firpo, representante de los deudores en UR, en relación a las cifras brindadas por el BHU sobre el pasaje de la deuda de UR a UI. “Está claro que la propuesta no era beneficiar, sino para que quedar peor que antes. No tengo conocimiento de ningún caso que se fuera a beneficiar y que haya querido acogerse al ofrecimiento” del banco prestamista, abundó. “En general, elevan las tasas”.
El cambio propuesto por el BHU se realiza con la firma de un nuevo contrato de crédito, que se adecuará a las tasas de interés equivalentes en UI con un mínimo de 6% y un máximo de 8% anual. El asunto es que casi la totalidad de los deudores en UR están por debajo de tasas efectivas del 5%, por lo que la oferta podría beneficiar a entre 100 a 150 familias que al momento de acordar el crédito se les fijaron tasas cercanas a 8% sobre la variación de la UR.
Los deudores aseveran que esto solo puede beneficiar a los que tienen tasas muy altas y que no resuelve el problema de fondo. Parte del movimiento de deudores en UR –la otra parte se encuentra embanderada en la demanda judicial–, propone hoy seguir pagando la deuda en UR pero con el aumento indexado por el 75% del IMS y con una tasa de interés de 3,7% anual. Según Firpo, esta proposición estuvo cerca de concretarse en setiembre pasado, pero una vez más fue vetado por Asamblea Uruguay y el MPP.
Firpo aclaró que no quieren soluciones retroactivas, pero sí un solución “hacia adelante” que le haga más llevadero las cuotas que se elevaron “en gran forma” por la evolución del IMS, que “ha escalado y nos ha reventado a todos”. “Muchos de nosotros somos veteranos y no podemos afrontar” esta deuda, añadió. Los deudores en UR explican que su propuesta no significa ninguna quita, porque pagaron de más por mucho tiempo. Aseguran que desde 2005 a la fecha, abonaron de más US$ 320 millones.
El sector de la demanda judicial
Una parte del movimiento de deudores en Unidades Reajustables (UR) del Banco Hipotecario (BHU) se encuentra en una campaña de adhesión para entablar una demanda judicial contra el BHU y la Agencia Nacional de Vivienda (ANV). La demanda, por la que contrataron al estudio jurídico Hughes & Hughes, pedirá una quita de 30% del valor de la cuota actual y del saldo pendiente –incluyendo colgamentos–, y cobrar una retroactividad de lo pagado de más, mes a mes, desde mayo de 2007. “El estudio presentó una nota firmada por algunos deudores ,para que BHU precisara cuál era el alcance de la propuesta de pasar de UR a UI. Si bien sabemos que es una fantochada, lo que quiere el estudio es demostrar que no fue un capricho de los deudores no presentarse a esa propuesta, sino que indagaron y llegaron a la conclusión fehaciente de que es absolutamente perjudicial”, contó a El Observador, Carlos Pintos, quien lidera la demanda judicial.
Una ventaja que no se percibe
En declaraciones al diario El País en noviembre pasado, la presidenta del Banco Hipotecario (BHU), Ana Salveraglio, recordó que cualquier quita a deudores implica un menor ingreso a la entidad prestamista y que además complicaría al propio deudor para obtener una tarjeta de crédito o un crédito en otro banco. Detalló además que en la propuesta del BHU para el pasaje de deuda en UR a UI, existe la posibilidad para el buen pagador de recibir una bonificación en la tasa de interés respecto a la que figura en el contrato. Esto puede significar que se abone “entre un 10% y 15% menos”. “Es una ventaja que no se menciona”, aseveró Salveraglio.