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La jueza de Familia, Adriana Arturo, que entiende en el caso del niño presuntamente secuestrado por su padre desde Brasil y traído a Uruguay con el propósito de llevárselo a Italia, dispuso el cierre de fronteras tanto para el menor como para su padre hasta que haya una resolución judicial final.

Alexandra Spiller, madre de Juan Antonio, de 4 años, denunció que su exmarido continuamente la amenazaba con “secuestrar al niño” y llevárselo a Italia. En los primeros días de abril, cuando el hombre no le devolvió al niño luego de una visita de fin de semana, Spiller sospechó que lo había traído a Uruguay y lo denunció por secuestro, señaló a El Observador.

El 15 de abril el hombre fue detenido por la Policía –requerido por Interpol– y trasladado a Cárcel Central, donde se encuentra actualmente. A solicitud del gobierno de Brasil, el juez penal José María Gómez dictaminó la detención preventiva del hombre, mientras llega el pedido de extradición de ese país. Para ese trámite hay un plazo de 40 días corridos desde la fecha en que se notificó la detención.

Cuando el padre fue detenido, el niño pasó una noche en un hogar del Instituto del Niño y del Adolescente del Uruguay (INAU) y al otro día se reencontró con su madre, quien viajó a Uruguay a buscarlo. El niño le fue reintegrado a Spiller “de forma inmediata”, según dispuso la jueza Arturo.

Pero aún no puede regresar a Brasil, y no podrá hacerlo hasta que se dilucide el caso. Antes de resolver, la jueza Arturo convocará a las partes a una audiencia para la que aún no hay fecha.

La mujer dijo que en varias oportunidades el hombre la amenazó con “secuestrar al niño” y llevárselo a Italia, previo paso por Uruguay. “Siempre me decía que un día no lo volvería a ver más, que lo iba a sacar por Uruguay (para Europa) porque era muy fácil sacarlo desde ahí”, dijo.

Presos
El martes pasado Spiller llegó a Montevideo y se reunió con su hijo. “Fueron momentos de desesperación porque no sabía cómo estaba mi hijo. Él pasó una noche en un hogar (del INAU) y luego se reunió conmigo”, relató. Desde entonces la madre aguarda la autorización para poder regresar a Brasil con su hijo.

“No conocía Montevideo y lamento hacerlo en estas circunstancias. Estoy libre, pero presa. No veo la hora de volver a Brasil con mi hijo”, dijo.

La mujer y el niño permanecen en un hotel del centro de Montevideo a la espera de una resolución.

“Juan Antonio me pregunta todos los días cuándo vamos a volver a casa... Extraña a sus primas, a su familia, su escuela”, afirmó la madre.

En cambio, el padre del niño preso en Cárcel Central dijo a El Observador que “solo quería estar a solas” con su hijo. “Quería hacer un paseo con él”, afirmó.

C.M., detenido en Cárcel Central, aseguró que en Brasil no le dejaban ver a Juan Antonio más de 20 días al año, además de que le negaban cualquier tipo de trabajo para poder sobrevivir. “La madre es una mentirosa. Yo quise hablar con ella, pero me dijo que no tenía tiempo”, alegó, al tiempo que subrayó que el niño siempre le pedía “que lo llevara a Italia”.

C.M. contó que al llegar a Uruguay concurrió al consulado italiano para solicitar asilo. Desde la sede diplomática le dispusieron una habitación en un hotel, pero estando allí, llegó una delegación de Interpol y lo detuvo.

Giovanni Raso, abogado del consulado de Italia, que actúa en el caso, dijo a El Observador que se trata de un tema “delicado”, ya que el niño nació en Italia y vivió allí con sus padres durante tres años y medio.

El año pasado, Spiller convenció a su exesposo de viajar a Brasil dos o tres meses para poder visitar a sus padres. Llegaron a América del Sur en marzo del año pasado y Spiller no quiso volver a Europa. Fue entonces cuando comenzaron los problemas en la pareja por la tenencia del niño, expresó Raso. Ante esta situación, la madre recurrió a la Justicia para quedarse con la tenencia del niño y el juez se la concedió, ya que Juan Antonio también tiene la ciudadanía brasileña y llegó al país “espontáneamente” con sus padres, “no tratando de escapar”. Raso manifestó que “más allá de la reglamentación internacional, los jueces tienden a proteger a la madre”. Este martes Raso presentó un escrito ante la Justicia, donde defendió la idea de que el niño es italiano y vivió allí durante tres años. “En todo esto lo más importante es la situación del niño, que sufra lo menos posible”, destacó.

El próximo paso será la realización de una audiencia pública entre los padres, tras la cual la jueza tomará una decisión.
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