Apenas terminó el partido del martes entre Chile y Uruguay por las Eliminatorias, Giorgian de Arrascaeta se subió a un avión fletado especialmente por el Flamengo.
Apenas terminó el partido del martes entre Chile y Uruguay por las Eliminatorias, Giorgian de Arrascaeta se subió a un avión fletado especialmente por el Flamengo.
Después de festejar con sus compañeros de la selección por la victoria y el cierre exitoso del clasificatorio al Mundial de Catar, el volante que jugó unos minutos contra los chilenos, viajó a Río de Janeiro junto al chileno Mauricio Isla, para participar el miércoles por la noche de la primera final del Campeonato Carioca entre su club y Fluminense, el clásico rival.
El avión, sin embargo, tuvo que hacer una escala imprevista en Buenos Aires por el mal tiempo.
El vuelo partió nuevamente después del mediodía y por la noche, el volante uruguayo fue al banco de suplentes, cuando habitualmente es titular y figura en el Flamengo.
El primer tiempo terminó 0-0 y para el segundo entró De Arrascaeta. Con su ingreso y el de Bruno Henrique, Flamengo intensificó la presión sobre el arco rival, según la crónica de Globoesporte.
Sin embargo, los goles llegaron por intermedio de Germán Cano, futbolista del Fluminense, equipo que terminó ganando el partido por 2-0 frente a las 52.000 presentes en el Maracaná.
De Arrascaeta, que el martes jugó con Uruguay en Chile y el miércoles lo hizo con Flamengo en Brasil, no pudo influir en el resultado de su equipo que terminó perdiendo la primera final.
Pero como escribió el mismo jugador después del encuentro en su cuenta de Instagram, "Aún quedan 90 minutos para el final". La revancha se juega este sábado en el mismo escenario.