No vayas a meterte con el portero
La película española Mientras duermes se la juega por el suspenso
Como todo buen portero de edificio, César es chusma, manipulador, solitario y, por tanto, con mucho tiempo para martirizar a los inquilinos y propietarios del lugar.
El conocimiento que tiene César de las costumbres y los hábitos de los vecinos del edificio le da una herramienta fundamental para influir en sus vidas y chantejearlos.
Cuando se muda a un apartamento del quinto piso una bella mujer joven, el juego de César se vuelve un desafío a su rutina monótona.
Con guiños a películas españolas, como La comunidad, de Álex de la Iglesia, o francesas como El inquilino, de Roman Polanski, Mientras duermes explora un territorio solvente y en estas épocas poco transitado por el cine español: el del suspenso.