El gobierno ruso liderado por Vladimir Putin anunció una nueva doctrina militar que considera como mayor amenaza para la seguridad nacional el avance de la OTAN y de Estados Unidos.
El gobierno ruso liderado por Vladimir Putin anunció una nueva doctrina militar que considera como mayor amenaza para la seguridad nacional el avance de la OTAN y de Estados Unidos.
Esto sucede en el marco de una de las mayores crisis económicas de los últimos tiempos para Rusia y del alejamiento de antiguos aliados como Ucrania. Esto ha sido tenido en cuenta en la creación de esta nueva estrategia, que reemplaza a una anterior doctrina establecida en 2010.
El documento publicado por el Kremlin alude al incremento del potencial militar de la Alianza Atlántica, su acercamiento a las fronteras rusas y asunción de funciones globales, lo que según Moscú viola el derecho internacional.
Además, alude a la teoría de “ataque global” barajada por Estados Unidos, que contempla un ataque estratégico, pero sin el empleo de armas nucleares; el emplazamiento de armamento de alta precisión y el inicio de una carrera armamentista en el espacio.
La nueva doctrina expone que Rusia adoptará medidas para contrarrestar los intentos de ciertas potencias de lograr la “superioridad militar” por medio del despliegue de elementos estratégicos de defensa antimisiles, en clara alusión a la presencia del escudo norteamericano en Europa.
Por otra parte, se introduce el concepto de “contención no nuclear”, que implica utilizar las armas atómicas únicamente en situaciones límite, rechazando el uso preventivo de estas, estableciendo por el contrario a las Fuerzas Armadas en estado de máxima alerta como maniobra disuasoria para evitar posibles conflictos.
“La Federación Rusa se reserva el derecho a usar armas nucleares en respuesta al empleo en su contra y (o) contra sus aliados de diferentes tipos de armas nucleares o de destrucción masiva, y también en el caso de un agresión contra Rusia con armamento convencional, cuando bajo amenaza esté la misma subsistencia del Estado”, indica el documento oficial, en el que finalmente no se alteró el artículo que regula el uso de las armas nucleares como se había manejado en la previa a su publicación.
Como instrumento de prevención de conflictos destaca también la cooperación con los países que integran el grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), la Organización de Cooperación de Shanghái, que incluye a Rusia y China, o la Organización de Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE).
En cuanto a la situación interna del gigante europeo, la nueva doctrina marca al terrorismo y al extremismo político y religioso como los principales riesgos para la seguridad nacional, a través de “la amenaza real de la comisión de actos terroristas con el empleo de sustancias radiactivas y químicas”
La nueva doctrina rusa advierte contra los intentos de desestabilizar la situación política y social y de revertir el orden constitucional; la amenaza terrorista y las campañas informativas entre la población para poner en duda las tradiciones históricas y espirituales del país.
En este sentido, destaca que la prioridad de la cooperación político-militar con las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur, cuya independencia fue reconocida por Moscú en 2008, es garantizar su defensa y seguridad de manera conjunta.
Intercambio con Ucrania
A pesar de que las negociaciones de paz entre Ucrania y Rusia llevadas a cabo en Minsk, capital de Bielorrusia, han fracasado debido a una violación mutua de la tregua impuesta el pasado 9 de diciembre, se determinó igualmente un intercambio de prisioneros entre ambos países, el más grande desde el inicio del conflicto entre ambas naciones hace diez meses.
Durante la jornada del sábado, 222 militantes prorrusos de la región de Donetsk (este de Ucrania) fueron liberados por el gobierno ucraniano, que recibió por su parte a 146 soldados. Se espera la llegada de otros cuatro soldados ucranianos, cuyas condiciones de traspaso se han mantenido en secreto por parte del gobierno ruso.
El presidente ucraniano Petro Poroshenko recibió la noche del viernes a los militares que fueron liberados en un aeródromo militar de Kiev. “Como presidente y ciudadano, estoy encantado de que ustedes puedan celebrar el Año Nuevo con sus familias, como yo lo había prometido”, declaró Poroshenko, según un comunicado de la presidencia.
Este intercambio de prisioneros ha sido el último avance en las negociaciones para el arreglo pacífico al conflicto armado en el este de Ucrania, que se ha cobrado cerca de 5.000 muertos y ha provocado el éxodo de cientos de miles de refugiados desde su inicio en abril.
Sigue pendiente el cumplimiento de una serie de puntos del Memorándum de Minsk, sellado el 19 de setiembre, como el repliegue del armamento pesado, la creación de una zona de seguridad de 30 kilómetros de profundidad y la apertura de corredores para cargas humanitarias.(En base a agencias)