Nueva York, también conocida como la ciudad que nunca duerme, quedó paralizada desde anoche por una tormenta de nieve que se extiende al nordeste del país y que ha forzado a la gente a no salir de casa hasta que pase el temporal.
Nueva York, también conocida como la ciudad que nunca duerme, quedó paralizada desde anoche por una tormenta de nieve que se extiende al nordeste del país y que ha forzado a la gente a no salir de casa hasta que pase el temporal.
Desde las 23.00 hora local del lunes quedó interrumpido el tráfico normal en las calles de la ciudad, por disposición del alcalde, Bill de Blasio, y sólo se permitía la circulación de vehículos de emergencia.
También quedó suspendido desde la misma hora el metro de Nueva York, que normalmente funciona 24 horas al día y transporta diariamente a unos seis millones de pasajeros, así como otros sistemas de transporte público, lo que impidió a los neoyorquinos desplazarse por la ciudad de otra forma que no sea a pie.
Las clases también se suspendieron al igual que en otras zonas de la región más afectada por el temporal.
Las medidas fueron tan drásticas que afectaron hasta a las bicicletas de transporte de comida a domicilio, muy populares en la ciudad.
En siete estados de la zona, desde Nueva Jersey hasta Maine, en la frontera con Canadá, se han declarado estados de emergencia total o regional. Incluyen, además de Nueva York, otras ciudades importantes, como Boston.
Menos de lo esperado
A pesar de todos los recaudos tomados, la tormenta de nieve fue "menos destructora" de lo que se había previsto, según indicó el gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo.
Se espera que varios de los servicios alterados volverán a la normalidad.
"Prefiero estar en la situación de que 'tuvimos suerte' que en otra en la que digamos que 'no tuvimos suerte y la gente muere'", afirmó Cuomo en una rueda de prensa para hacer un balance de la situación cuando el temporal ya estaba remitiendo.
También señaló que el metro de la ciudad de Nueva York, el sistema de transporte público que utilizan a diario unos seis millones de personas, volverá gradualmente a la normalidad en las próximas horas.
El metro, que estaba cerrado desde antes de la medianoche última, comenzará a operar a partir de las 9.00 hora local (14.00 GMT) y hacia mediodía habrá llegado a un ritmo de funcionamiento próximo al de un horario dominical, cerca del 60 %.
También irán volviendo progresivamente a la normalidad los aeropuertos de JFK y LaGuardia, los más importantes del estado. Entre el lunes y hoy las compañías aéreas han cancelado más de seis mil vuelos, según cálculos de los medios de comunicación.
Las restricciones de circulación se mantienen en el condado Suffolk, en Long Island, una isla frente al Atlántico donde se ha registrado el mayor impacto por el temporal, con una nevada de medio metro de altura.
Cuomo pidió a la población que circule con cuidado en los condados autorizados. "Los caminos siguen siendo peligrosos", añadió.