Nuevo freno argentino al comercio previo a reunión entre presidentes
Los industriales expresaron su malestar al gobierno por medidas que afectan sus exportaciones
Las trabas comerciales que impone Argentina –cada vez más ingeniosas según los exportadores– colmaron la paciencia de los industriales de Uruguay, que presentaron sus quejas al gobierno para que las traslade a la administración de Cristina Fernández.
Argentina, que ya había impuesto restricciones, creó ahora un mecanismo por el cual la cifra que importe una empresa de ese país deberá asegurar una exportación igual, o en su defecto, repatriar igual monto en dólares. Al sistema se le bautizó como “uno a uno”, según se explicó.
En el gobierno uruguayo se recibió el planteo de los empresarios y se prometió que el punto ingresará en la lista de reclamos que el presidente José Mujica presentará el próximo martes cuando viaje a Buenos Aires para encontrarse con Fernández.
Mujica irá acompañado por casi la totalidad de sus ministros, según supo El Observador.
La estrategia del Poder Ejecutivo es apostar a soluciones “políticas” y ese camino se ve reforzado por la buena relación que mantienen los presidentes, que manejan una agenda de 23 temas. Entre ellos figura el dragado del canal Martín García para asegurar la navegabilidad hacia el puerto de Nueva Palmira; la planta regasificadora; y el costo de los peajes que Argentina quiere cobrar a Uruguay por importar energía eléctrica desde Paraguay.
Washington Burghi, presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay, señaló ayer a El Observador, que el nuevo freno al comercio “atenta” contra el tratado del Mercosur que estableció la libre circulación de bienes. Hoy el “uno a uno” afecta a sectores como muebles, vidrio y losa sanitaria, “pero mañana puede comprender a todos”, afirmó.
El empresario recordó que primero hubo que soportar que Guillermo Moreno, secretario de Comercio de Argentina, presionara a los importadores, sobre todo de alimentos, para que no compren fuera del país productos que se fabriquen en ese país. Luego se estableció el régimen de licencias no automáticas para la importación, que en los hechos significó una traba que retrasa las compras del exterior y el principal golpe lo recibió la industria textil y de la vestimenta, y ahora está el “uno más uno”, que “no tiene ningún fundamento jurídico y contraviene los acuerdos firmados”, dijo Burghi.
El presidente de los industriales señaló que ve bien que Argentina tome medidas para proteger a su industria y a sus trabajadores, como lo aspira para Uruguay, pero aclaró que “Argentina debe cumplir con las normas y con lo firmado”. Para el empresario, las dificultades que “elabora” Argentina están repercutiendo en el comercio que está en baja (ver apunte).
Los industriales se reunieron el miércoles con el ministro Roberto Kreimerman (Industria) y el director nacional de Industrias, Sebastián Torres.
Torres, señaló a El Observador que con Argentina se trabaja en una comisión que busca solucionar los diferendos. En ese ámbito, por ejemplo, se denuncian los retrasos que puedan existir con las licencias de importación para que el mecanismo sea lo más fluido posible.
Ante el nuevo sistema “uno más uno”, el jerarca dijo que “su impacto se podrá medir a mediano y largo plazo” y comentó que se aprovechará el viaje de Mujica a Argentina para plantearlo y solucionarlo a nivel político.
Saldo comercial negativo a Uruguay
El saldo comercial con Argentina es deficitario para Uruguay y tuvo esa característica entre los años 2005 y 2010. El saldo de la balanza comercial en 2010 fue negativo en US$ 889 millones, según el Instituto Uruguay XXI.
El año pasado las exportaciones a Argentina –que figura entre los principales socios comerciales– fueron por US$ 502 millones y las importaciones por US$ 1.400 millones. Burghi señaló que las exportaciones a Argentina están bajando como resultado de las trabas que se imponen. Argentina pasó de representar 15% de las exportaciones de Uruguay en 2001 a 7,5% en 20