Ola de calor comienza a afectar las economías de Europa
En Europa, las cosechas se marchitan y los incendios forestales rugen, en China algunas fábricas han reducido o cambiado horarios de producción y en Texas el uso del aire acondicionado llevó la carga eléctrica a máximos récord. El motivo: la canícula en e
En Europa, las cosechas se marchitan y los incendios forestales rugen, en China algunas fábricas han reducido o cambiado horarios de producción y en Texas el uso del aire acondicionado llevó la carga eléctrica a máximos récord. El motivo: la canícula en el Hemisferio Norte.
Los economistas advierten que los precios de los alimentos podrían subir en los próximos meses por los efectos de la sequía sobre las cosechas, mientras que los problemas de enfriamiento, que han paralizado el funcionamiento de plantas nucleares, podrían dañar la producción industrial, al menos temporalmente.
Las fábricas de centros industriales como Shanghai y la provincia adyacente de Jiangsu están recortando o cambiando sus días de operación, lo que los analistas dicen afectaría la producción industrial de la región.
"Hemos visto que 19 provincias chinas tuvieron que imponer, de una u otra manera, restricciones (en el suministro eléctrico). Esto tendrá un impacto directo en la producción industrial de China", dijo Dong Tao, economista de Credit Suisse First Boston. "Es una interrupción de la producción, pero es muy difícil de cuantificar porque las regulaciones son muy diferentes", agregó.
Impacto diverso
En Europa, el impacto del fuerte calor en la actividad económica ha sido diverso. En Gran Bretaña se ha manifestado en un ausentismo al trabajo, en España en muerte de ganado, mientras que la crucial red de transporte de agua del continente opera con mayor lentitud debido a la caída en los niveles de los ríos.
"La sequía interrumpió la tendencia bajista de los precios", dijo Pasquale Diana, analista de J.P. Morgan.
Puesto que se espera que las temperaturas sigan muy por arriba de los 30 grados Celsius hasta bien entrada la semana próxima, la demanda de electricidad seguiría aumentando, al tiempo que los ciudadanos desde Suecia hasta el sur de España mantienen encendido el aire acondicionado.
En Gran Bretaña, la infraestructura ha comenzado a debilitarse. Las velocidades de los trenes fueron reducidas, lo que enfureció a los pasajeros y aumentó el ausentismo en las empresas, que ya estaba alto por el calor. Sin embargo, en general los economistas dijeron que prevén un escaso impacto macroeconómico duradero por la ola de calor.
(Reuters)