Por David Gómez, de la redacción de Observa
Por David Gómez, de la redacción de Observa
Pero el tema no termina ahí, porque el actual directorio tiene varias investigaciones en curso y está por abrir nuevos expedientes, los que seguramente irán a parar a la Justicia. "Lo peor está por venir", dijeron a Observa fuentes cercanas a las investigaciones de la empresa estatal. El sindicato, en tanto, se muestra estático ante el actual régimen a rajatabla.
La decisión de la Justicia sobre Rodríguez Landoni y Granucci dejó claro que la casa estaba sucia. "Habían muchas irregularidades en todo OSE, pero con esta administración se terminaron los chanchullos", dijeron fuentes cercanas a las investigaciones, que señalaron que "los casos más graves están por salir a la luz".
Uriarte dijo también que hay "unos cuantos" expedientes abiertos, pero que no manejaba al momento de ser consultado las cifras exactas.
Sobre los causales de los ceses, el jerarca explicó que se deben a motivos de diferente índole: por abuso de funciones, por robos, por marcar indebidamente la tarjeta de horarios, por agresiones, por usar internet para ver pornografía o por irregularidades relacionadas al manejo de dinero. Sobre esto último, Uriarte relató el caso de un gerente que marcaba horas extras falsas a dos subalternos en el reparto de facturas. "Los investigamos, los sumariamos y destituimos, pero no supimos como se repartían la plata", anotó el secretario general.
A rajatabla
El sindicalista también criticó las acciones del actual Directorio de izquierda. "Nos miden con una vara que creemos que no es la correcta", dijo Sosa, quien se quejó de la "mano dura" de Jorge Colacce, Nopistch y Uriarte.
El secretario general de OSE justificó, además, el accionar de la estatal en que tienen "legitimidad" para actuar. "Tenemos la convicción de que antes eran muy blandos. Si había corrupción arriba, era obvio que serían muy blandos abajo. Había poca legitimidad. Pero a nosotros no nos falta", declaró Uriarte, quien recordó que "advertimos al personal de que había cosas que no íbamos a tolerar".
Uriarte relató que durante una pasada Administración -pero no especificó en cuál- se denunció a un funcionario por coima. Tras el aviso, la Policía le tendió una trampa al operario, este cayó y fue procesado con prisión. Ante esa situación, el Directorio de esa época decidió sancionarlo con 180 días de suspensión.
Probelmática social
El presidente de FOSE indicó que la destitución de un funcionario acarrea un "problema social". Anotó que el promedio de edad en las Obras Sanitarias del Estado es de 48 años. "Quedarnos sin trabajo a esta edad es un perjurio para nuestras familias y genera todo un problema social", razonó Sosa.
El juez responsabilizó a los dos ex altos jerarcas por un delito de coautoría de un delito continuado de "fraude" con un delito de "abuso de funciones" en casos "no previstos especialmente por la ley" en "reiteración real".
(Observa)