Pagarán US$ 50.000 para desalojar edificio de 18 y Andes
El grupo inversor que adquirió el inmueble abonará ese monto a los habitantes del lugar que deberán abandonarlo el próximo 10 de junio
El grupo inversor que adquirió el edificio ubicado en 18 de Julio y Andes pagará US$ 50.000 a sus moradores para que abandonen el inmueble, informó el diario El País este viernes. Además, comprados y habitantes del lugar acordaron dejar el lugar el próximo 10 de junio a la hora 13.
El edificio fue adquirido en remate hace 20 meses y desde entonces los inversores han realizado gestiones para que los ocupantes de los apartamentos dejen la propiedad. Para eso, los intrusos solicitaron un monto económico y que se le dé tiempo para irse.
El caso fue a la Justicia y luego de negociaciones entre las partes, se acordó la fecha de salida.
"Se acuerda que el edificio de marras será entregado voluntariamente a Ifamar S.A. (la firma inversora) o a quien esta indique, a más tardar a las 13 horas del día lunes 10 de junio de 2013", indica el acuerdo, según informa El País.
"A partir de las 13:01 horas de ese día se procederá por intermedio del alguacil de la sede al desapoderamiento o lanzamiento decretado, de todas aquellas personas que aún permanezcan en el inmueble, sea que hayan o no suscrito la presente transacción", señala el documento.
Además, el expediente indica que los inversores convienen "asumir el pago de honorarios profesionales de la parte demandada", además "de un aporte de dinero" al grupo de ocupantes, "que será destinado a solventar gastos de instalación de las familias" en sus nuevas viviendas.
Los inversores pagarán US$ 50.000 a los ocupantes y ya fueron entregados US$10.000. El edificio de 15 pisos cuenta con 49 apartamentos, ocupados casi en su totalidad, por lo que cada familia recibirá poco más de US$ 1.000.
La mayoría de los ocupantes son peruanos y bolivianos que han comprado “la llave” a quienes se habían adueñado del inmueble.
"Acá nadie rompió puertas para entrar. Acá se pagó la llave”, dijo una habitante del lugar a El País. “Yo pagué US$ 2.000 a una persona. No tenía un techo, estaba con mis hijos, y me ofrecieron la llave por US$ 2.000. ¿Qué voy a hacer? ¿Voy a decir que no porque no me dan papeles? No, obvio que no me iba a quedar en la calle. Antes le compro a alguien la posibilidad de un techo", agregó.