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Un eventual tercer gobierno del Frente Amplio (FA) buscará dejar de lado el criterio excluyente del reparto por cuota política a la hora de designar los cargos, una práctica utilizada en el primer gobierno de la coalición de izquierdas, que continuó la actual administración de José Mujica. Así lo transmitió ayer Álvaro García, uno de los colaboradores más cercanos del candidato Tabaré Vázquez, al participar de un desayuno de trabajo de la organización empresarial Somos Uruguay.

Allí, en un amplio salón del hotel Sheraton de Punta Carretas, frente a decenas de empresarios y bajo la atenta mirada de Vázquez –que estaba en primera fila–, el exministro de Economía y Finanzas aseguró que se debe “rescatar el rol de planificación estratégica del Estado”. Para ello, agregó, se necesita “trabajar con las mejores cabezas”.

Momentos antes de esa afirmación, García había dedicado algunos minutos de su discurso para hablar de varios ejes programáticos del FA y Vázquez. Cuando hizo una pausa en las propuestas, dijo que la clave para aplicar esas políticas era el “cómo”. A su juicio, un próximo gobierno frenteamplista tiene que mantener “criterios de actuación política” que ponga por encima el interés público “por encima de cualquier interés particular”.

Para García, las decisiones deben seguir siendo políticas pero con personas que tengan sustento técnico y profesional. “En los cargos tienen que estar los mejores. Y como hay gente muy buena en todos lados, existe la posibilidad de que, de alguna manera respetando cierto equilibrio –y no digo cuotificación ni mucho menos, pero sí un equilibrio–, se pueda contar con los mejores en cada uno de los lugares. Me parece que la prioridad debe estar en que de todo el elenco, de todos los sectores, no importa de cuál sea, se ponga a los mejores. Y como segunda instancia ver el equilibrio”, comentó García a El Observador, en un diálogo al término del desayuno.

Vázquez eligió conformar su primer gabinete ministerial en 2005 con los líderes de cada sector del Frente Amplio, con lo cual logró alinear en parte la compleja ingeniería interna de la coalición. Luego, Mujica eligió un camino similar, aunque para ese caso introdujo algún técnico independiente, como el caso de Tabaré Aguerre en Ganadería. Sin embargo el exguerrillero tupamaro tuvo especial cuidado a la hora de meter cambios en el cuadro de gobierno, y en esa práctica se generaron situaciones complejas. Un ejemplo es cuando tuvo que renunciar Jorge Venegas, por ejemplo, y Mujica terminó designando a sugerencia del Comité Central del Partido Comunista a Susana Muñiz, a quien el mandatario no conocía.

La generación

Álvaro García es un contador de origen socialista, que forma parte de la denominada “generación del 83”, un grupo de académicos de izquierda que en los últimos meses se reunieron para fundar la llamada Nueva Agenda Progresista (NAP), que buscó generar propuestas para un tercer gobierno de izquierda. Fue ministro de Economía y Finanzas en el gobierno pasado cuando Danilo Astori renunció al cargo para meterse en campaña electoral. Ayer disertó junto a otros dos miembros del comando electoral Tabré Vázquez, el actual director general de rentas, Pablo Ferreri, y el compañero de fórmula presidencia, Raúl Sendic.

Ferreri arrancó su discurso con un chiste: “no vengo como director de la DGI, así que no me aplaudan solo porque sé cuál es el número de RUT de cada uno de ustedes”, dijo, y generó la carcajada unánime de los empresarios. Luego repasó lineamientos programáticos del FA, y al igual que García insistió con logros de la última década, como nivel de empleo, pobreza y crecimiento económico. El actual director de rentas puso énfasis en educación. Dijo que se debería cambiar la lógica de asignación de recursos. A su juicio, primero se tendría que establecer para qué, por qué y con quién invertir, para luego decidir cuánto dinero asignar. “Para obtener resultados diferentes, hay que hacer cosas diferentes”, comentó Ferreri, cuando más adelante en su discurso mencionó otros asuntos como infraestructura. El titular de la DGI repitió tres veces una frase de su líder sectorial, Danilo Astori: “podemos porque pudimos”.

Sendic, por su parte, presentó un power point con el esquema de las grandes líneas programáticas. Él, al diferencia del resto, habló de seguridad (ver recuadro) y reiteró su reclamo por medidas que reviertan la baja natalidad en la clase media.

Cuando habló de cultura, García reclamó construir un “relato” ajustado a los logros de la última década. Luego explicó a El Observador que su generación tiene marcas imborrables como la dictadura (1973-1985) y la última crisis financiera (2001-2002), pero una parte importante de la gente joven crece y se desarrolla en otro contexto de prosperidad. Ello, a su modo de ver, no está en el “relato”, muy marcado por el pesimismo uruguayo.

Temas:

Decisión 2014

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