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Eran cerca de las 21 horas del viernes cuando en las calles Rafael y Capitán Tula dos hombres armados obligaron a un adolescente de 17 años a subirse a un auto. Desde allí, llamaron por celular al padre y le pidieron un rescate de $ 500 mil. El comerciante se negó y, tras una negociación, acordaron el pago de $ 200 mil por la liberación del joven.

La transacción se llevaría a cabo a las 2 de la madrugada del sábado en el kilómetro 12 de Camino Maldonado. Allí, en Chacarita de los Padres, está el asentamiento donde la Jefatura de Policía Montevideo llevó a cabo el primer megaoperativo hace dos semanas y de donde eran la mayoría de los jóvenes procesados por secuestros exprés.

“Es una escuelita del delito”, dijo una fuente de la Seccional 16ª, la cual intervino en el secuestro junto con Delitos Complejos de la Jefatura.

A la transacción fue un familiar junto con detectives vestidos de particulares. Tres personas fueron a recibir el dinero pautado sin sospechar. Sí, como en las películas. Y allí mismo fueron detenidos.

El adolescente, por su parte, fue liberado sin ningún tipo de lesión y su familia finalmente no tuvo que entregar el dinero.

Los tres detenidos fueron llevados ante la justicia y posteriormente liberados por falta de pruebas. Pero las averiguaciones siguen, entre otras cosas para determinar si el adolescente fue elegido en particular o se trató de un secuestro al azar.

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