Según una investigación difundida este miércoles por la organización de tratamiento de adicciones Fundación Manantiales, el crecimiento del consumo de pasta base en jóvenes de clase media ha crecido un 800% desde el año 2002.
Según una investigación difundida este miércoles por la organización de tratamiento de adicciones Fundación Manantiales, el crecimiento del consumo de pasta base en jóvenes de clase media ha crecido un 800% desde el año 2002.
De acuerdo con lo expresado por el director de la organización, Pablo Rossi, estos resultados echan por tierra el prejuicio social que cree que la pasta base es una droga consumida por los marginales.
La investigación, llevada adelante por la licenciada Verónica Colmán, se basó en el análisis de 1.258 casos entre los años 2002 y 2009. En 2002, la cantidad de pacientes tratados por pasta base correspondiente al nivel socioeconómico medio era de 5,1%. En 2009 ese porcentaje se elevó a 39,7.
El criterio utilizado para definir a los pacientes como integrantes del nivel socioeconómico medio fueron:
-Necesidades básicas satisfechas
-Uno o los dos padres asalariados
-Asistencia médica privada
-Vivienda propia o alquilada con servicios esenciales
-Nivel educativo con Ciclo Básico Secundario incompleto
El psicólogo de la Fundación Manantiales, Ruben Valder, explicó las causas de ese crecimiento exponencial a la paulatina ausencia de referentes paternos entre los adolescentes, y las influencias negativas de los grupos de pares y de la publicidad.
Colmán aclaró que estos resultados no pueden ser extendidos a número globales, pero indica una fuerte tendencia al crecimiento. Estos guarismos se mantienen dentro de la Federación Uruguaya de Comunidades Terapéuticas (Fucot), que integran otras organizaciones que tratan pacientes con distintas adicciones.
(Observa)