El patrimonio del Banco República medido en dólares se redujo 44% el año pasado, para situarse en US$ 247 millones. De esta forma, la entidad continuó transitando la tendencia descendente que ya había recorrido en 2001, cuando su capital se había deteriorado 10,2% respecto al año previo.
Las pérdidas patrimoniales de 2002 se vieron acompañadas de una caída de 5,4% en el activo y un descenso de 1,4% en el pasivo de la entidad, expresados ambos rubros en dólares.
Estas variaciones muestran un banco con una cartera crediticia muy deteriorada, con un peso creciente de los préstamos de cobro difícil y una menor proporción de créditos sanos al sector privado. Una forma de ver este deterioro es a través del ratio créditos vencidos sobre vigentes, que pasó de 0,24% a 0,25% entre 2001 y 2002. Dos años atrás, esta proporción era de 0,19%.
Las previsiones son recursos que debe mantener inmovilizados el banco de forma de compensar los eventuales problemas de cobro de los préstamos que concede. Las normas bancocentralistas implican que cuanto mayor es el riesgo de incobrabilidad, más elevadas deben ser las previsiones.
Contablemente las previsiones constituyen pérdidas, y por eso cuanto más previsionado deba estar un banco, más afectado se verá su resultado financiero.
En 2002 el República registró pérdidas financieras por US$ 18,7 millones. Si a esto se agrega el resultado negativo de la gestión operativa de la entidad, se obtiene que en 2002 el BROU tuvo pérdidas totales por US$ 188 millones.
(El Observador)