Atrás quedó la definición sobre quién sería el técnico. Las reuniones con Diego Aguirre no llegaron a cristalizar y por eso el presidente Juan Pedro Damiani pensó en Pablo Bengoechea –quien había sido destituido de la selección peruana días antes–, todo un ídolo de la institución para tomar un timón complicado.
Era difícil porque la paliza que le había dado Nacional en el Torneo Apertura sacando una diferencia de 17 puntos, había que darla vuelta consiguiendo el Clausura.
Bengoechea solo pidió a Jonathan Urretaviscaya y llegaron Luis Aguiar y Gianni Rodríguez posteriormente.
Se hizo cargo de un plantel que él no había formado y los resultados le dieron la razón al final de este torneo.
La primera vez que Bengoechea fue campeón con Peñarol como jugador fue en el Uruguayo 1993. A partir de 1994 comenzaron los torneos cortos y su primer título fue el del Clausura de esa temporada. Ayer, como técnico, su primer campeonato logrado fue justamente un Clausura.
Bengoechea tenía otro desafío –y aún lo sigue teniendo porque el domingo que viene se juega todo ante Nacional por el Uruguayo– que es el hecho de que tenía que dirigir a dos excompañeros suyos con esta misma camiseta como Antonio Pacheco y Marcelo Zalayeta.
No solamente confió en ellos, sino que les dio la titularidad y jugaron los 15 encuentros del Clausura. Con mejores o peores rendimientos, –Zalayeta fue muy superior– los dos jugaron todos los compromisos al igual que el Japo Rodríguez y el arquero argentino Pablo Migliore.
Peñarol pasó raya y va por más
Sin brillar, el conjunto aurinegro consiguió el primer paso y ahora va por el Campeonato Uruguayo