No existe, hoy día, discrepancia alguna entre el gobierno y el Fondo Monetario Internacional (FMI) en cuanto al manejo de la política económica. La desaceleración de la actividad, la elevada deuda pública, el déficit fiscal, la inflación y los efectos de un posible agravamiento de la crisis mundial, están fuera de sus preocupaciones respecto a Uruguay. Según sostienen, el país es hoy menos vulnerable que antes de la caída de Lehman Brothers en 2008, y su manejo económico está en línea con las prácticas fomentadas por el organismo internacional.
Política económica local está en línea con los parámetros del FMI
Jefe de la misión del organismo señaló que no tuvo que hacer “recomendaciones” a Uruguay