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Para los ahorristas uruguayos el mundo se ha tornado muy complicado. El dólar ya no es aquella moneda que “siempre sube”, los analistas hablan de apostar al peso y la estrella del momento es la unidad indexada (UI) a la inflación. Para colmo, el mundo es más chico y los acontecimientos financieros en una región lejana generan subidas y bajadas de los activos con movimientos imprevisibles.
Esa inestabilidad es el signo de una economía mundial que no termina de recuperarse de la crisis hipotecaria de Estados Unidos en 2008. Distintos acontecimientos agregan incertidumbre.
Ahora que la Unión Europea aprobó un paquete multimillonario de ayuda y una reducción de su deuda –que implica el “sacrificio” de los tenedores de bonos–, el botón de pánico se activó en Washington. Demócratas y republicanos están demorando un acuerdo para elevar el tope de deuda.
Si no se llega a un entendimiento el 2 de agosto, ese país no podrá emitir para pagar los vencimientos, lo cual lo dejaría técnicamente en default. Los mercados no creen que la sangre llegue al río. La tasa de los bonos a 10 años se mantiene algo por encima de 3%, aunque los títulos a 30 años llegaron a 4,5%.
Pero los fondos de inversión están un poco nerviosos ya que están mandatados a tener en portafolios papeles triple A, caso de los treasuries. Si pasa lo peor tendrían que vender esos papeles para migrar hacia otros activos, caso de los títulos de Alemania, cuya bolsa de valores fue la única que arrancó esta semana en verde. Si todo se despeja, como el mundo espera, las cosas seguirán como hasta ahora: tasas de interés bajas en los países desarrollados, dólar débil en el mundo, oro, plata y otros commodities en las alturas y crecimiento extraordinario en los emergentes, entre ellos Uruguay. Hasta el acuerdo en EEUU habrá incertidumbre, en la que solo navegan los profesionales experimentados (traders). Para los ahorristas que miran el largo plazo todavía es tiempo de mantener opciones fácilmente convertibles a efectivo a la espera que se clarifiquen las tendencias.
Si el escenario se mantiene, y hay buena chance de ello, continuarán las presiones inflacionarias para Uruguay, lo que aconsejaría posicionarse en UI. En ese caso el dólar continuaría en bajada y se reafirmaría la opción de reducir la moneda estadounidense. Así las cosas, en la era de inversores globales a la fuerza, los uruguayos deberían mirar de cerca las negociaciones entre el presidente Barack Obama y la oposición. El resultado de las negociaciones afectará directamente sus cuentas bancarias.

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