La oposición centrista pro-europea de Polonia reivindicó este lunes la victoria en las elecciones legislativas celebradas la víspera, consideradas clave para el futuro europeo del país.
La oposición centrista pro-europea de Polonia reivindicó este lunes la victoria en las elecciones legislativas celebradas la víspera, consideradas clave para el futuro europeo del país.
Si los resultados se confirman este martes, los comicios pondrán fin a ocho años de gobierno del partido Ley y Justicia (PiS) de Jaroslaw Kaczynski, una formación euroescéptica y con un marcado tono anti-inmigración.
Según los datos difundidos por Ipsos este lunes, las tres formaciones de la oposición, la Coalición Cívica (KO), los democristianos de la Tercera Vía y la izquierda, obtuvieron, juntos, 248 escaños en el Parlamento, que tiene 460 miembros.
El PiS y la Confederación –de extrema derecha– no alcanzaron mayoría y obtuvieron en cambio 212 escaños, pese al triunfo en votos de los ultraconservadores.
“Polonia ganó, ganó la democracia, los expulsamos del poder. Este es el final de este mal período, este es el final del reinado del PiS”, declaró inmediatamente después de la publicación de las encuestas Donald Tusk, presidente de la Coalición Cívica, el principal partido de la oposición.
El resultado de las elecciones es crucial para el futuro de las relaciones de Polonia con la Unión Europea (UE) y con la vecina Ucrania, que cayeron a niveles mínimos.
Una participación récord
La tasa de participación electoral en Polonia fue del 72,9%, un récord que superó incluso al de las legislativas de 1989 (62,7%), que marcaron el fin del comunismo en este país del este de Europa.
Los expertos subrayaron la participación inesperadamente alta de jóvenes, sobre todo de mujeres. Cerca del 70% de los jóvenes de 18 a 29 años votaron, frente al 46% de cuatro años antes.
“Se trata de un salto considerable en términos de interés por la política y la participación”, destacó Justyna Kajta, socióloga de la Universidad SWPS de Varsovia, a AFP.
“Sin duda hay muchas esperanzas de que las cosas cambien, sobre todo para los derechos de la mujer y el acceso al aborto”, declaró Natalia Szydlik, una estudiante de 20 años de Varsovia, a la agencia de noticias AFP.
Polonia, con una de las leyes más restrictivas de Europa respecto al aborto, sólo autoriza la interrupción del embarazo en caso de violación, incesto o si la vida o salud de la madre o del hijo corren peligro.
Durante la campaña, el partido de Tusk, ex primer ministro entre 2007 y 2014 y expresidente del Consejo Europeo entre 2014 y 2019, prometió liberalizar el derecho al aborto.
¿Cambio de rumbo?
También prometió restablecer las buenas relaciones con la UE y liberar los fondos europeos congelados por Bruselas debido a disputas durante las dos legislaturas del gobierno del PiS.
“Sin duda llegaremos a un acuerdo”, aseguró Tusk en referencia a los otros partidos de oposición.
El PiS obtuvo el 36,6% de los votos, lo que le otorgó 198 escaños, por delante del KO, que obtuvo el 31% y 161 escaños, según Ipsos.
Pero su posible aliado, la Confederación, apenas obtuvo un 6,4% de los votos y 14 escaños, según Ipsos. Tercera Vía obtuvo, en cambio, un 13,5% de los votos (57), y la Izquierda, un 8,6% (30).
Los analistas advierten que cualquier coalición formada por las oposiciones podría verse frenada por el presidente Andrzej Duda, cercano al PiS.
Los resultados a boca de urna no otorgan a los potenciales aliados la mayoría de tres quintos necesarios para anular los vetos presidenciales.
Modelo para armar
Con la victoria de la coalición de centro en Polonia, el complejo mapa ideológico de la UE queda con Hungría e Italia ubicados en la extrema derecha, mientras que la derecha gobierna en República Checa, Croacia, Finlandia, Grecia, Irlanda, Lituania, Países Bajos, Suecia y Eslovaquia.
En Austria, Bélgica, Chipre, Estonia, Francia, Letonia, Luxemburgo y Polonia –si Tusk es nombrado primer ministro– con el centro en el gobierno, mientras que Alemania, Eslovenia, España y Dinamarca se ubican al centro izquierda.
El caso rumano, con la alternancia de un liberal y un socialdemócrata, parte de una coalición, se presenta como algo excepcional.
(Con información de AFP y CIDOB)