El gobierno español inició una ofensiva diplomática para lograr respaldos de otros países ante una eventual nacionalización de la empresa petrolera
El gobierno español inició una ofensiva diplomática para lograr respaldos de otros países ante una eventual nacionalización de la empresa petrolera
En medio de una creciente contraofensiva desde Madrid, la vicepresidenta del Gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, advirtió hoy que si la Casa Rosada concreta la reestatización de YPF, el ejecutivo ibérico “no va a permanecer parado” y defenderá los “intereses” de su país “con todos los instrumentos que tiene a su alcance”.
Además, remarcó que se puso en marcha una acción para “internacionalizar” el conflicto y dejar de lado su carácter bilateral, al señalar que se han “reforzado los contactos con los países de la zona y otros organismos” para alertar sobre la eventual decisión del gobierno de la presidenta Cristina Kirchner.
“No nos consta que se haya tomado una decisión (de reestatizar YFP, controlada por Repsol), pero si llegara a adoptarse sería muy negativo para los intereses españoles y la obligación de este Gobierno es defender con todos los instrumentos que tiene a su alcance los intereses de España”, señaló la funcionaria en una conferencia de prensa ofrecida luego de una reunión de ministros.
Por la mañana, el canciller español, José Manuel García Margallo, se reunió con el embajador argentino en Madrid, Carlos Bettini, para manifestarle “preocupación” por el tema.
Tras la convocatoria a Bettini, que en el mundo diplomático indica malestar del gobierno anfitrión con el gobierno del país al que representa el embajador. El canciller anticipó ante la prensa posibles represalias: “El peor de los escenarios sería una ruptura, y no solo en términos económicos, de las relaciones fraternales que mantienen desde hace décadas ambos países”.
Por su lado, la vicepresidenta Soraya Sáenz, indicó que España “ha constatado la preocupación en otros estados” por el avance oficial sobre YPF. Las advertencias a terceros países incluyen un mensaje según el cual el eventual proceso nacionalizador de YPF “no sólo afecta a los intereses españoles”.