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La oferta de 10 millones de euros por el balón que el capitán inglés David Beckham mandó a las gradas durante la tanda de penales entre Inglaterra y Portugal en la Eurocopa de fútbol resultó ser una farsa.

El balón fue puesto a la venta por el aficionado español que lo atrapó mientras estaba viendo los cuartos de final de la Eurocopa en el estadio de la Luz de Lisboa.

El interés por el balón ha sido el mayor dolor de cabeza para eBay, que ha tenido que introducir nuevos controles de seguridad para garantizar la autenticidad de las ofertas.

"Estamos teniendo que comprobar cada oferta con nuestros departamentos en cada país y estamos intentando cancelar aquellas que consideramos falsas".

"Decidí poner el balón en subasta después de que un periódico británico intentase comprarlo", señaló.

La pelota, grabada con los nombres de los equipos, la fecha y el lugar del partido, estará a la venta hasta el 22 de julio.

(Reuters)

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