ver más

Esta semana ganó fuerza la cosecha de trigo con los precios encontrando estabilidad sobre US$ 280 por tonelada aunque con baja operativa. Los niveles de calidad de los cultivos fueron mejorando a medida que la recolección tomó fuerza por debajo del Río Negro aunque es una campaña con mucha variabilidad.

Entre lunes y martes estuvo recorriendo campos e instalaciones una delegación de la Asociación Brasileña de Industrias del Trigo que luego siguió la gira en Argentina. Desde el 1° de diciembre Brasil volvió a cobrar la tasa de 10% de Arancel Externo Común a la importación de trigo de fuera de la región, pero en el corto plazo no se ve un repunte de la demanda desde ese país o una mejora en los precios. Mucho dependerá de lo que haga el gobierno argentino en cuanto a liberar embarques. El Ministerio de Agricultura de ese país divulgó una proyección de producción de solamente 8,5 millones de toneladas con un saldo exportable de apenas 2 millones de toneladas.

El gobierno de Cristina Fernández tiene, por un lado, la necesidad de generar divisas a través de las exportaciones pero, a la vez, no puede correr el riesgo de abastecimiento como le sucedió este año. Es así que la industria molinera brasileña va a insistir con la exoneración del arancel en los próximos meses ante la baja oferta regional.

En cuanto a la soja, el mercado no encuentra un rumbo definido. La fuerte demanda por soja estadounidense ha dado sostén a los valores en Chicago. En tanto, las buenas perspectivas climáticas para América del Sur ponen una presión negativa sobre los precios. Consultoras en Estados Unidos y en Brasil han elevado su pronóstico de producción para ese país. En el mercado local los valores se ubican sobre US$ 445 por tonelada con una baja en las primas, el diferencial entre los valores FOB locales y los contratos de referencia en Chicago.
Seguí leyendo