Precios atractivos en Argentina pusieron freno a la inflación
Los bienes golpeados por la situación más competitiva en la vecina orilla, fueron los que moderaron alza. A noviembre quedó en 8,51%
Los precios al consumo tuvieron una leve suba en noviembre, por debajo de las expectativas de los economistas locales. Eso llevó a que el registro interanual de inflación se desacelera respecto al de octubre. La evolución se explicó por el menor aumento este año en algunos rubros que enfrentan la fuerte competencia de Argentina y su abaratamiento para los consumidores uruguayos. Según los datos difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), los precios al consumo subieron 0,2% en el último mes, por debajo del 0,35% previsto en la encuesta del Banco Central (BCU) entre los economistas privados. De esa manera, el registro de inflación interanual pasó de 8,67% a octubre, a 8,51% en los 12 meses finalizados en noviembre. Esa desaceleración vino de la mano de dos rubros que estacionalmente se ajustan en noviembre y que este año, tuvieron una suba más moderada que en 2012.
Es el caso de la vestimenta y el rubro restaurantes y hoteles, ambos sometidos a una fuerte competencia con la plaza argentina, que se abarató fuertemente para el consumidor uruguayo debido al desdoblamiento cambiario.
A los rubros turísticos se le suma el efecto relacionado con los argentinos que pierden incentivos para veranear en la plaza local producto de la caída de 24,2% de su poder de compra en Uruguay durante los últimos 12 meses, según los datos de la Unidad de Análisis Económico de El Observador. De ese modo, mientras que la vestimenta se encareció 1,63% en noviembre de 2012 respecto al mes anterior, en noviembre de este año, el aumento fue de 0,92%. La diferencia fue mayor en el caso de restaurantes y hoteles que el año pasado subieron 1,2% y este año 0,56%.
Precisamente, la coordinadora del Área de Coyuntura del Instituto de Economía de la Udelar, Gabriela Mordecki, dijo a El Observador que las recientes medidas que tomó el gobierno argentino –elevando la carga impositiva al 35% para los turistas para la adquisición de divisas o compras en el exterior–, puede desencadenar en un “efecto secundario” sobre la inflación en los próximos meses. En particular, con ajustes más moderados en las tarifas de servicios como restaurantes. “Esto puede contrarrestar en algo los aumentos de precios que vamos a registrar en los primeros meses del próximo año”, vaticinó. No obstante, Mercedes Comas de PwC indicó que si bien puede moderarse la suba de precios, no puede preverse una caída. “La actividad turística es muy intensiva en mano de obra y todos los sectores tienen convenios salariales por cumplir”, recordó. Añadió que hoy el principal problema para el turismo local “es la pérdida de competitividad”.
Tendencia
El índice de inflación subyacente de El Observador depura del indicador oficial aquellos bienes y servicios de precios más volátiles o aquellos que no se fijan con una lógica de mercado –servicios públicos–. De ese modo, la inflación subyacente da una idea más clara de la tendencia de la evolución de los precios al consumo. A pesar de la desaceleración del índice general, en noviembre la inflación subyacente se mantuvo estable en 9,1%. Las presiones externas siguen ganando terreno entre las causas de la inflación. Los bienes transables –aquellos que se comercializan con el exterior y por lo tanto, se ven afectados por los precios internacionales y el tipo de cambio– pasaron de subir a una tasa interanual de 6,3% en octubre a 6,5% en noviembre.
En tanto, los bienes no transables –aquellos que se producen en Uruguay únicamente para el mercado doméstico y por lo tanto, su principal determinante son los costos laborales y la demanda local–, pasaron de subir a una tasa de 10,2% interanual, a una apenas más moderada de 10,1% en el último mes. A pesar de la política monetaria más contractiva llevada adelante por las autoridades y la fuerte moderación del crecimiento salarial –en lo que va del año el poder de compra subió 1,16%, el menor registro desde que el salario comenzó a recuperarse, en 2004, después de la crisis–, la inflación doméstica sigue sin ceder.
Los economistas consultados por El Observador coinciden en que la inflación permanecerá entorno a los niveles actuales (9%) por lo menos hasta mediados de año, siempre y cuando no surja ningún shock extraordinario. Para el director de Vixion Consultores, Aldo Lema, el retraso en el cierre de los Consejos de Salarios puede tener “cierto impacto” en el dato de IPC de diciembre en la inflación subyacente. “Seguimos estimando que los mayores efectos se verían en el primer semestre del próximo año”, alertó. Agregó que durante buena parte de 2014 la inflación efectiva estaría cercana a 9%, mientras que la inflación subyacente podría superar el umbral de 10% hacia mitad de año. “Hay una zona de confort para el gobierno que está entre 8% y 9%. Eso determinará el manejo monetario y cambiario de corto plazo”, culminó.
Inercia peligrosa
Para el economista de KPMG, Marcelo Sibille, si bien las elevadas tasas de inflación que viene alcanzando Uruguay en los últimos meses responde a múltiples causas, hay una aspecto que “amenaza” la coyuntura a futuro. “Es la inflación inercial. Que no tienen tanto que ver con los costos ni la demanda. Hay una inercia y acostumbramiento de ajuste de precios. Eso es peligroso”, advirtió el experto. A juicio de Sibille, esto está provocando que los agentes se “acostumbren” a vivir con “altas tasas de inflación” y a ajustar los precios en función de esos guarismos.