Precios bajos complican a los sistemas criadores tradicionales
La otra cara de la moneda son los granos y reposición accesibles, que implican oportunidades para la ganadería
La ganadería, como la mayoría de los rubros del agro, está pasando por un proceso de reacomodo general y la baja de precios le pegará al resultado económico de las empresas, sobre todo de los sistemas extensivos, que no tienen margen tecnológico en productividad y están muy jugados al precio, analizó el investigador y asesor Alvaro Simeone, al ser consultado por El Observador.
El ingeniero agrónomo señaló que los sistemas criadores tienen un producto bruto basado en el ternero y la vaca, que cotizan a US$ 1,95 y US$ 1,15 por kilo respectivamente, y “esos precios les van a pegar duro”. Agregó que si ese sistema se realiza sobre campo arrendado el negocio se complicará muchísimo más.
Sin embargo dijo que con la baja de los precios de los insumos, en particular de los granos, las cuentas tienen un cierto margen para los sistemas intensivos.
Simeone prefirió no pronosticar si el precio del ganado gordo subirá o no en los próximos meses, pero reconoció que se dan algunas oportunidades para la recría e invernada. “Con el afrechillo de trigo a US$ 150 por tonelada puesto en el establecimiento, la cebada también a US$ 150, la ración con 14% de proteína mezclada con esos dos ingredientes vale US$ 170. Comprar terneros y ponerlos en un campo natural con un comedero de autoconsumo puede ser interesante”, dijo.
Agregó que cada productor como empresario deberá evaluar la conveniencia del negocio, porque compra el ganado relativamente barato, y convierte el alimento en carne con un suplemento relativamente barato.