Premio a un cine de transformación
El francés Jacques Audiard recibió la semana pasada la Palma de Oro en el Festival de Cannes por su cinta Dheepan, otro hito en la trayectoria de un director cuyas películas permanecen en el espectador
Cuando en 2010 El secreto de sus ojos obtuvo el premio Oscar a la mejor película extranjera, seguramente para muchos pasó desapercibida otra cinta que compartía nominación en esa categoría. Se trataba de Un profeta, del francés Jacques Audiard, que se estrenó en Uruguay un mes después de la premiación.
Era una categoría difícil, ya que en la misma competían Ajami (Israel) y La teta asustada (Perú), pero sobre todo La cinta blanca (Alemania), dirigida por un peso pesado del cine mundial como es Michael Haneke. Para sorpresa de muchos, el director austríaco no se quedó con el galardón de hollywoodense, pero sí lo hizo con la Palma de Oro en el Festival de Cannes. Allí también competía Audiard, que finalmente obtuvo el premio del jurado.
Este año Cannes le dio revancha al francés, que se coronó el fin de semana pasado con el máximo galardón por su nueva película, Dheepan.