Preocupa a EEUU la llegada de la droga que se ha “comido” a Rusia
Las autoridades antidrogas estadounidenses están preocupadas por haber encontrado Krokodil en Arizona, una de las drogas más destructivas del mundo
La “desomorfina”, conocida popularmente como Krokodil por las escamas que produce cuando se consume, antes de que se empiece a perder la piel, es la segunda droga más consumida en Rusia y de acuerdo a lo que informa MDZ online, ya ha llegado a Estados Unidos en donde se registraron dos casos.
El dato preocupa a las autoridades del país por una posible propagación ya que es una droga atractiva y muy adictiva. Tiene un efecto similar a la heroína pero es mucho más barata.
Los efectos secundarios pueden implicar la pérdida de miembros, o de trozos de piel debido a la gangrena que afecta la piel del drogadicto. La pudre y fuerza que se amputen las extremidades.
Con algunas reacciones químicas se consigue transformar la codeína a desomorfina. Esto hace que el precio de cada dosis sea de entre seis y ocho dólares.
Es en este paso en donde surge el problema del Krokodil. Como el pasaje de codeína a desomorfina no se puede hacer puro en laboratorios clandestinos, la falta de ingredientes hace que se sustituya componentes químicos con fósforo rojo, yodo y ácido clorhídrico.
Son estos componentes los que causan la irritación, las escamas y luego la destrucción de la piel. La infección hace que la carne y la piel se caigan dejando el hueso expuesto.
Distinto a la heroína, cuyo efecto es prolongado, el del Krokodil dura una hora y media. El problema de esto es que para combatir el síndrome de abstinencia, los adictos deben inyectarse una vez tras otra. Esto hace que los consumidores mueran en dos o tres años.
“Limpiarse” de la droga, de acuerdo a lo que dicen los expertos, dura un mes.
El Krokodil fue durante mucho tiempo marca registrada de lo peor de la juventud rusa. No obstante, ahora volvió a estar en las noticias porque el Centro de Toxicología Banner en Arizona encontró dos casos de uso de esta droga, los primeros de Estados Unidos.
"Esto es realmente aterrador. Es algo que nunca quisimos que llegara a Estados Unidos pues es muy dañino para las personas que lo usan", dijo a Fox News Aaron Skolnik, director del nombrado centro. "Causa daños a los vasos sanguíneos y al tejido y hay horribles fotografías de Rusia que muestran cómo la piel literalmente se cae del hueso".