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El gobierno de Argentina volvió a la carga y presiona en varios frentes para que Uruguay acceda a firmar un acuerdo que permita el intercambio de información tributaria, dijeron ayer a El Observador fuentes del Poder Ejecutivo.

A gestiones “aún informales” antes autoridades uruguayas se suman los reclamos que Argentina hace en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), entidad que ubicó a Uruguay en una lista gris como país poco colaborador en el intercambio de datos.

En la administración del presidente José Mujica se teme que un tratado como el propuesto sea el comienzo de una fuga de capitales depositados en plaza. El sistema financiero local tiene hoy US$ 3.171 millones de no residentes y la mayoría corresponde a argentinos, según datos del Banco Central a junio 2011.

Otro impacto que podría tener un tratado con Argentina es en el mercado inmobiliario donde varios edificios son financiados por argentinos que podrían verse forzados a salir del negocio. Además muchos residentes del vecino país tienen propiedades en Punta del Este que la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP)quiere confirmar.

En el gobierno uruguayo se tiene el convencimiento que a Argentina solo le interesa acceder a datos de sus conciudadanos con inversiones en Uruguay para cobrarles impuestos y no tiene como prioridad resolver los problemas de doble tributación que hoy afecta a empresas y contratantes.

El tema de la doble tributación fue abordado el jueves por especialistas de ambos países que participan en las VIII Jornadas Rioplatenses de Tributación que se cumplen hasta este viernes en el auditorio del World Trade Center. Los expositores coincidieron en afirmar que un tratado bilateral resolvería la gran mayoría de los problemas de doble tributación.

Los contadores uruguayos Juan Acosta y Leonardo Bruzzone detectaron “más de diez situaciones” de doble tributación entre ambos países. La mayoría de esas situaciones se registran en el rubro servicios técnicos y tienen su origen en las extensiones de fuente que aplican las administraciones. Para cobrar, Argentina utiliza un criterio de renta mundial y Uruguay uno de renta territorial y en algunos casos con extensiones como ser en el Impuesto a la Renta (IRPF).

Los técnicos también señalaron que mientras no haya un convenio los Estados pueden tomar medidas unilaterales para mitigar los efectos de la doble tributación pero para eso también se requiere de voluntad política.

El experto argentino Andrés Edelstein afirmó que se está ante un “tema escabroso” y comentó que las medidas unilaterales “implican un sacrificio fiscal” para los países involucrados. Entiende que un tratado es la “herramienta más idónea” para resolver los problemas de doble tributación.

Por su parte Eduardo Meloni, tributarista argentino, dijo que “hoy en día no es aceptable como criterio general no intercambiar información, pero los Estados pueden elegir con quien intercambiar datos”, concluyó.
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