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El gobierno manifestó en incontables oportunidades su tranquilidad sobre las condiciones actuales del país para enfrentar la crisis internacional en curso. Sin embargo, desde el Ministerio de Trabajo ya se preparan medidas para que, en caso de que la economía uruguaya se vea afectada, impacte lo menos posible en el área del empleo.

Dos años atrás, ante los efectos que la crisis financiera iniciada en 2008 en Estados Unidos, tuvo sobre sectores específicos de la actividad nacional, el gobierno emitió un decreto que creaba un subsidio especial para que las empresas afectadas pudieran seguir trabajando sin despedir a sus empleados.

Justamente ese decreto es el que discutirá este lunes el Consejo de Ministros para introducirle eventuales modificaciones de acuerdo a la situación actual.
El decreto que se utilizó en 2009 y que ahora se prevé actualizar, creó un régimen especial de subsidio parcial por desempleo para los trabajadores de los sectores del cuero, textil y vestimenta, madera y productos de la madera y metalmecánica, que se desempeñaran en firmas que hayan sido afectadas por la crisis.

Ahora
En los hechos, lo que se intenta es que las empresas que acrediten estar siendo comprometidas por la situación financiera internacional (ver recuadro) y necesitan bajar su producción para mantenerse en el mercado, en lugar de despedir a sus trabajadores puedan reducirles la carga de labor. Por consiguiente, tendrán menores costos.
Según explicaron los responsables del Observatorio del Mercado de Trabajo, María José González y Álvaro Brunini, se habilita la reducción de hasta dos días de trabajo. Esos dos días la empresa no los paga, y el trabajador recibe el equivalente al seguro de desempleo normal (la mitad del sueldo si no tiene familia a cargo y el 60% si la tiene).
Además, en esos dos días que no trabaja, asiste a un curso de capacitación en el Instituto de Empleo y Formación Profesional (Inefop) y se le otorga una bonificación que se suma al seguro de desempleo parcial. Esa bonificación aún no está establecida y será discutida en el Gabinete Productivo de ministros.

“El objetivo es evitar la decisión de mandar al trabajador al seguro de desempleo, y que a la vez se reduzcan los costos de las empresas sin perder a los trabajadores. Además, que se aproveche ese momento para que se puedan capacitar”, dijo Brunini.

Los recursos para hacer frente a este seguro especial saldrán de rentas generales. Para las bonificaciones por asistir a la capacitación el dinero provendrá el propio Inefop, que hoy cuenta con unos US$ 50 millones.

En principio el seguro especial se prevé para no más de un año, pero eso también será tema de revisión.

El ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, dijo a El Observador que “más allá de la buena situación actual del país, es cierto que hay fenómenos internacionales que hacen difícil prever los impactos que pueden tener sobre la coyuntura. Existe la preocupación de prepararnos bien para eventuales impactos sobre el empleo. Es una cuestión de responsabilidad”.

El ministro indicó que aún no se registró ninguna afectación a nivel del empleo. Destacó que el desempleo continúa ubicado en porcentajes históricos, pero que “es bueno estar preparado”. “El objetivo es evitar la destrucción de los puestos de trabajo y también el cierre de las empresas. Esto significa prudencia, no es un anuncio de calamidades”, agregó.

Cuáles
Para el nuevo decreto se analizará qué sectores pueden estar contemplados, sobre todo en relación a las empresas cuyo destino esté ubicado en países en crisis. Se prevé tenerlo pronto para que, en el caso de tener que utilizarlo, no haya demoras.

Entre las previsiones sobre los sectores que podrían ser más afectados aparece nuevamente la madera, la cadena cárnica, los frigoríficos y sus derivados y el sector de curtiembres.

En el caso de la madera, por ejemplo, la empresa Weyerhaeuser anunció el mes pasado que enviaría a 300 trabajadores al seguro de desempleo y detendría parte de su actividad por dos meses producto de la crisis europea. La mitad de su mercado de ventas se encuentra en ese continente.

Con el decreto anterior, el Ministerio registró altas de trabajadores en seguro de paro parcial en tres meses (noviembre 2009, febrero y marzo 2010) en el año de vigencia del seguro de paro parcial. En noviembre de 2009, mes en que se produjo el mayor número de altas, fueron cuatro las empresas con trabajadores en seguro de paro a través de este régimen. En el período julio 2009-junio 2010 fueron 730 los trabajadores que se acogieron al régimen de seguro parcial.

Condiciones para las empresas
No cualquier empresa que esté en problemas puede acogerse a los beneficios del decreto. La compañía que quiera hacerlo deberá demostrar que tuvo una reducción de su actividad económica en el trimestre previo a la solicitud de amparo del entorno del 15% (se revisará el porcentaje). También deberá acreditar que no despidió a más de –aproximadamente– el 5% del personal en el trimestre previo y que durante la vigencia del beneficio no suspenderá ni despedirá trabajadores, salvo en casos de suspensiones disciplinarias o despidos por notoria mala conducta. También se debe firmar un convenio colectivo que incluya para todos los trabajadores durante el plazo de amparo al régimen del decreto, la reducción de uno o dos días de trabajo y el compromiso de que no serán despedidos salvo los casos ya mencionados. A la vez, las partes deberán firmar el compromiso de que los empleados participen en los cursos de capacitación.
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