ver más

El presidente de la Sociedad Agropecuaria de Cerro Largo (SACL), José Duhalde Ortiz, se mostró confiado en que el stock ovino puede revertir en los próximos años la tendencia de caída permanente, siempre y cuando se mantenga la fuerte demanda y altos precios por los productos del rubro, sobre todo por la carne. Ese fue uno de los temas centrales del discurso realizado el domingo pasado en la Expo Ovina de Melo.

Ortiz lamentó la escasa dotación de lanares que hay en Uruguay, considerando la muy buena demanda por los productos del rubro. “Si hubiéramos tenido esta demanda y precios en los años anteriores seguramente el stock no hubiera caído. Los productores insistíamos con la oveja aún cuando los precios eran un desastre, pero llegó un momento en que el desánimo ganó y muchos decidieron no seguir. Por eso tenemos el actual stock ovino”, consideró.

Recordó que normalmente en octubre o noviembre, cuando los productores tenían corderos para vender, los precios caían. “Este año se mantuvieron y esa es una muy buena señal. Si estas condiciones permanecen se podrá volver a tener un número importante de lanares”, opinó.

En su discurso Ortiz le habló a los productores y no realizó reclamos al gobierno. Llamó a la unión entre criadores e invernadores, porque consideró que hay quienes quieren dividirlos. También consideró que las gremiales del interior deben estar unidas y también con las gremiales madres. “Los productores deben participar más en las gremiales del interior para que se puedan transmitir las preocupaciones e ideas a las gremiales madres. Es algo importante porque se pueden venir tiempos difíciles”, alertó.

Señaló que la gente de la ciudad a veces ve al productor agropecuario de una forma totalmente diferente a como es. “Se quieren generar resentimientos hacia los productores rurales y la realidad es que son fundamentales para el país, y no son valorados en su justa medida”, reclamó.

Por otra parte, consideró que los grandes grupos económicos atropellan a los productores y lamentó que los diferentes sindicatos reclamen de forma sistemática más impuestos para el sector agropecuario.

La Expo Ovina de Melo convocó a cabañeros de todo el país, que concurrieron con reproductores de excelente nivel, tanto para las muestras de campo como de animales de galpón. Además participó mucho público que a pesar del intenso calor que se vivió en esas jornadas, buscando el reparo de los paraísos y de los techos de malla-sombra y gazebos instalados en el local, no se perdió detalle de lo que ocurría en las pistas.

Entre los principales temas que conversaron los productores en sus charlas estaba la abundancia de lluvias, que por un lado es muy positiva para la producción de ganado vacuno, pero que para el ovino generó importantes dificultades, haciendo que proliferaran los problemas parasitarios y enfermedades podales.

Los altos costos, sobre todo de los combustibles y la energía eléctrica, que rompe los ojos al compararlos con los de los países vecinos, y la cantidad de cuentas que hubo que cancelar en el primer mes del año (patente de rodados, contribución inmobiliaria, seguro y BPS).

Estuvieron presentes en la exposición los presidentes de la Federación Rural, Carlos María Uriarte, y de la Asociación Rural del Uruguay, Ricardo Reilly, ambos productores del departamento de Cerro Largo.

Reilly comentó a varios de los presentes su satisfacción por la resolución del caso de abigeato que sufrió en su establecimiento Los Horcones, ubicado sobre ruta 26, próximo a la ciudad de Melo. En la madrugada del jueves 29 de enero le habían faenado un toro Polled Hereford de pedigrí y después de algunos días de investigación se constató que la carne del animal faenado estaba vendiéndose en un local comercial de la capital de Cerro Largo.

El gremialista destacó el muy buen trabajo realizado por la Brigada Especial de Prevención y Represión del Abigeato (Bepra) y del Instituto Nacional de Carnes (INAC), que realizaron el análisis comparativo del ADN del animal muerto con la carne que se ofrecía en el local comercial, constatando que tenían la misma procedencia. Con esas pruebas la jueza del caso procesó a cinco personas, dos de ellas con prisión.

Seguí leyendo