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El presidente de la Reserva Federal estadounidense (Fed), Ben Bernanke, abogó este jueves por un plan inmediato y temporario de estímulo a la economía ante el peligro de una recesión en Estados Unidos, pero advirtió contra el riesgo de un desborde presupuestario.

En efecto, "una estimulación presupuestaria y monetaria podría aportar un sostén más amplio de la economía que solamente las bajas de las tasas (de interés)".

Por esa razón, Bernanke consideró que un plan de relanzamiento presupuestario debería ser "puesto en marcha rápidamente", a fin de que sus efectos se hagan sentir "en los próximos doce meses".

Se espera que el presidente George W. Bush presente nuevas medidas de impulso a la economía en su discurso sobre el estado de la Unión, el próximo 28 de enero, y muchos analistas esperan que proponga una extensión de sus recortes de impuestos.

"Todo plan presupuestario debería también ser eficaz, en el sentido que debería maximizar la amplitud de la estimulación a corto plazo para cada dólar gastado", y debería ser "explícitamente temporal", explicó Bernanke.

"A la vista los cambios recientes de las perspectivas económicas y de los riesgos para el crecimiento, medidas suplementarias de recorte de las tasas podrían ser necesarias", estimó.

Los mercados esperan una baja de medio punto de la tasa directriz de la Fed en su próxima reunión del 29 y 30 de enero, lo que la dejaría en 3,75%.

Entrando en detalles, Bernanke consideró que la crisis de los bienes inmuebles iba sin duda a "continuar frenando el crecimiento durante buena parte de este año". Del lado de las empresas, "los gastos de inversión corren peligro de ir más despacio en los meses venideros", añadió. También se inquietó por la "frágil" situación de los mercados financieros, a pesar de los mejoramientos puntuales.

(AFP)

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