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El ex presidente del Consejo de Educación Inicial y Primaria, Óscar Gómez, dejó antes de irse al Ministerio de Educación y Cultura (MEC) un proyecto que busca generar en los niños hábitos de alimentación saludable a través de la promoción de ciertos alimentos y la prohibición de otros.

La iniciativa se basa en el proyecto de ley del diputado nacionalista, Javier García, que recientemente lo dio a conocer y la semana pasada se reunió con Gómez. Del estudio realizado por García junto con el Centro de Ciencias Biomédicas de la Universidad de Montevideo, la Academia Nacional de Medicina y la Sociedad Uruguaya de Pediatría, se concluye que el 70% de las muertes en la población uruguaya son causadas por enfermedades crónicas no transmisibles, como cáncer, hipertensión, etc. Ente los factores de riesgos más comunes está la mala alimentación, explicó el diputado.

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Si bien, la idea de Primaria era poner en práctica el proeycto a partir de julio de este año, tal como informa este lunes Últimas Noticias, el nombramiento de Gómez como subsecretario del MEC, dejó una interrogante respecto a cuándo se comenzará a aplicar y si se aplicará efectivamente. “Yo dejé una serie de propuestas, no hay nada establecido todavía. Todo dependerá de lo que considere el nuevo titular de Primaria”, señaló Óscar Gómez a El Observador.

Entre los alimentos que promueve el proyecto, en el que trabajó el Programa de Alimentación Escolar, se hallan productos lácteos, frutas y recetas caseras preparadas en la propia escuela, como pascualina y tarta de jamón y queso, entre otros. En tanto, entre los que se intenta prohibir están los snacks y golosinas y algún tipo de alfajor saturado en grasa. Al respecto, Gómez explicó que los alfajores de maicena estarán permitidos, pero los que en su envoltorio dicen ‘símil chocolate’ no porque esa cobertura está compuesta por grasas saturadas.

Pero el proyecto que se trabajó durante siete años con el Ministerio de Salud Pública (MSP) no solo estableció la lista de alimentos que hacen bien a la salud de los niños y los que son perjudiciales, sino que también incluye un plan para llevarlo a cabo. Gómez explicó que la idea es trabajar en la propaganda y “convencimiento” del proyecto durante cuatro meses y luego ponerlo en práctica mediante medidas coercitivas. “La idea es convencer y no prohibir. La última fase es prohibir”, objetó el actual subsecretario del MEC.

Por esta razón, además de folletos y boletines informativos que se distribuirán en las escuelas, la etapa de “convencimiento” incluye una serie de campañas al respecto, así como hizo la Intendencia de Montevideo para instalar el uso del cinturón de seguridad o el MSP para prohibir fumar en espacios públicos. “¿Cuántos años estuvo la intendencia haciendo campaña antes de prohibirnos fumar en espacios públicos?”, se cuestionó el jerarca a modo de ejemplo.

Una vez que termine la campaña de concientización, la norma se efectivizará a través de una circular del Primaria y del MSP que se enviará a las casas de los niños. A partir de la fecha que marque el comunicado, el consumo de estos alimentos quedará prohibido en las escuelas.

Aunque el jerarca, sostuvo que todavía no están previstas las sanciones con las que se castigará al niño que consuma estos productos dentro de la escuela, le restó trascendencia a este hecho y señaló que el lado más problemático del asunto pueden ser los padres.

“Los niños no ponen resistencia a obtener hábitos saludables. Los que ponen resistencia son los padres”, indicó Gómez, al tiempo que especuló que la campaña de concientización les ayude a darle importancia al asunto.

Al respecto, el ex presidente de Primaria citó el ejemplo de lo que ocurrió cuando en 2007 se prohibió el uso de celulares en las escuelas. Los niños acataron, pero los padres protestaron porque o se podían comunicar con sus hijos, hasta que finalmente se dieron cuenta que lo podían hacer llamando a la propia escuela.

El jerarca tampoco dio importancia a la existencia de kioscos en las cercanías de las escuelas, como proveedores de este tipo de alimentos para los niños. “Yo lo que busco es que los niños cambien los hábitos de alimentación, entonces, que lleguen a un punto en que no los compren tampoco en un kiosco. Y si los compran, que no los consuman en la escuela”, sentenció. “¿Acaso se prohibió la venta de cigarros cerca de las oficinas públicas?”, se preguntó. “Si se demuestra científicamente que algo es perjudicial para la salud, luego se convence a la población”, aseguró Gómez.
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