Bajo la consigna ¡Ley Trans Ya! decenas de miles de personas se reunieron en 18 de Julio para manifestarse en defensa de los derechos de las minorías sexuales.
Bajo la consigna ¡Ley Trans Ya! decenas de miles de personas se reunieron en 18 de Julio para manifestarse en defensa de los derechos de las minorías sexuales.
Este año, al igual que todos los últimos viernes de setiembre desde 2005, los colectivos que integran la Coordinadora de la Marcha de la Diversidad se hicieron escuchar. Los convocantes fueron Ovejas Negras, Mizangas, Mujeres en el Horno, FEUU, Departamento de Género del PIT-CNT, Multimostro Colectivo, Encuentro de Feministas Diversas, MediaRed, Geduca, Asociación Trans del Uruguay (ATRU), Consejo de la Nación Charrúa Uruguay, Celeste Deporte y Diversidad, Adasu Uruguay, MásVIHdas, Departamento de jóvenes del PIT-CNT, Colectivo Catalejo y Cotidiano Mujer. En la marcha del viernes se pudo apreciar una multitud multicolor con mucha gente disfrazada, celebrando, bailando y felices de estar juntos exigiendo derechos e inclusión.
Según el Mides la población trans en Uruguay no supera a los 900 individuos.
El Parlamento viene estudiando la Ley con mucho aplomo, escuchando todas las partes involucradas. Todo indica que tanto la oposición como el oficialismo han trabajado a conciencia y discutido con responsabilidad los artículos polémicos de la ley. Eso es aquellos puntos que en el proyecto original permitían entre otras cosas que los menores de edad sin el consentimiento de los padres comenzaran un tratamiento hormonal para cambiar de sexo. O los que proponían reparar económicamente a las personas trans nacidas antes de la dictadura militar. De prosperar el sentido común de los legisladores estos artículos serán modificados por una Ley justa para una población postergada.
El movimiento a favor de esta ley trans ha sufrido del bochorno generado por la exsenadora trans del Partido Comunista Michelle Suárez quien se encuentra procesada por haber falsificado firmas y tiene suspendida la posibilidad de ejercer. Uruguay viene dando pasos firmes hacia el reconocimiento de los derechos de las minorías sexuales y el episodio de Suárez significó un duro golpe a la credibilidad del movimiento. Sin embargo, eso no impidió que el viernes 18 de Julio se colmara de una multitud de manifestantes a favor de la ley.
Resulta curioso apreciar como decenas de miles de uruguayos logran articularse en torno al reclamo de una minoría muy menor e izar las banderas de esos derechos como si fuera lo único importante la aprobación de ese proyecto de ley tal como ingresó al senado. Los medios de comunicación y sobre todo las redes sociales van detrás de esta falsa sensación de prioridades generando una sensación que permite inmediatamente dividir las aguas. Los operadores de la nueva agenda de derechos se frotan las manos cuando esto ocurre. Se genera entonces una falsa dicotomía donde priman las posiciones extremas en lugar del sentido común, que por suerte es el que ha primado en este caso.
Lo que no puede ocurrir es que, sin desconocer la importancia de evitar todo tipo de discriminación, el Uruguay avanza a paso firme hacia un futuro complejo sin discutir soluciones a los temas que sí preocupan a las mayorías que no se manifiestan: eso es seguridad, educación, costo de vida, empleo y futuro del trabajo. Temas que seguramente son los que realmente le quitan el sueño a los jefes y jefas de familia de todos los hogares uruguayos.