Principales destinos para viajeros uruguayos vuelven a abaratarse
El poder de compra en el exterior de los salarios locales aumentó 7,5% en los últimos tres meses
El poder de compra de los uruguayos en los principales destinos turísticos del país registró una importante recuperación en los últimos tres meses, luego de la caída asociada a la fuerte suba del tipo de cambio en Uruguay respecto a los países de referencia.
La capacidad de consumo en el exterior del uruguayo medio aumentó 2,5% durante el mes de noviembre, y acumuló un sólido crecimiento de 7,5% en los últimos tres meses, según el indicador elaborado por la Unidad de Análisis Económico de El Observador con datos preliminares a noviembre.
El Índice de Capacidad de Consumo en el Exterior de El Observador (ICCE-EO) estudia la evolución del poder de compra de un salario medio uruguayo fuera del país, y considera la evolución de los precios en los principales destinos turísticos y el tipo de cambio al que accede en la ventanilla de las casas de cambio locales. De ese modo, evalúa la cantidad de bienes y servicios a los que puede acceder en el exterior un uruguayo con su remuneración mensual.
Con el crecimiento de los últimos tres meses, el poder de compra fuera del país recuperó más de la mitad del terreno perdido entre abril y junio de 14,1%, el período en el cual la moneda uruguaya se depreció respecto a los principales destinos turísticos.
En particular, la cotización del dólar en el mercado paralelo argentino –principal referencia para la evolución de la moneda del vecino país en los cambios uruguayos– registró una fuerte caída en ese período. Al cierre de abril, los uruguayos accedían a un peso argentino por $ 2,75 en la ventanilla local. Dos meses más tarde, el tipo de cambio al público respecto al vecino país subió a $ 3,25.
Hoy en día, el escenario cambió. El peso argentino se conseguía, al cierre de noviembre, a
$ 2,7 en los cambios locales. Esa caída se debió a la importante depreciación de la moneda argentina en los últimos meses.
Aún así, el poder de compra de los uruguayos en el vecino país no tuvo un aumento tan importante como el que sugiere la evolución del tipo de cambio. Por más que los turistas locales reciben más pesos argentinos por sus pesos uruguayos, la moneda del vecino país redujo de forma importante su poder de compra.
Argentina enfrenta una alta inflación, de 28,1% interanual, según datos de la provincia de San Luis –las estadísticas a nivel nacional arrojan un alza más moderada, pero carecen de la confianza tanto del consenso de analistas privados como de organismos internacionales–.
De ese modo, mientras que el valor de la moneda argentina en pesos uruguayos se redujo 12,9% en los últimos tres meses –llegando a niveles menores incluso a los mínimos de abril–, el incremento del poder de compra en el vecino país fue de 8,6% en ese período, todavía por debajo de los máximos de abril.
Mayor capacidad de compra
Los actuales niveles de poder de compra de los uruguayos en los destinos turísticos se encuentran muy por encima del promedio de los últimos años.
Los datos preliminares a noviembre muestran que la capacidad de consumo en el exterior de los uruguayos se encuentra 40,7% por encima de la media de los últimos nueve años. Esto es, los uruguayos pueden acceder a esa cantidad adicional de bienes y servicios en el exterior respecto al promedio entre 2005 y 2013.
El destino que registró un mayor incremento fue Estados Unidos, donde los uruguayos pueden comprar con su salario medio 47,1% más bienes y servicios que en la media de los últimos nueve años. Le siguen Brasil y la zona del euro, con incrementos de 45,3% y 45,1%, respectivamente, durante el mismo período.
El aumento en el largo plazo de la capacidad de consumo en el exterior fue mucho mayor al que tuvo lugar dentro del país, lo que sugiere una pérdida de competitividad de la plaza uruguaya respecto al resto del mundo como destino del consumo doméstico y en especial del turismo.
El poder de compra de los uruguayos en su propio país se encuentra 15,9% por encima del promedio de los últimos nueve años, lo que implica que el resto del mundo se abarató en términos relativos para el turista local, incentivando el consumo en el exterior.