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El presidente de la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA), Ernesto Stirling, alertó por los altos costos que jaquean al sector y por la pérdida de competitividad frente a otros países, sobre todo frente a Brasil.

El directivo de la gremial de productores inauguró ayer oficialmente la zafra arrocera 2012/2013 en el establecimiento La Rosarita, de la familia Kuchman, ubicado a orillas de la represa de Salto Grande, en el departamento de Salto.

La actividad se desarrolló en un galpón del establecimiento, y no al aire libre como se había programado, ya que la jornada transcurrió con lluvias abundantes.

Concurrieron unas 200 personas, entre ellas, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Tabaré Aguerre; el intendente de Salto, Germán Coutiño; y los senadores Ernesto Agazzi, Jorge Saravia y Pedro Bordaberry, quienes integran la comisión de Ganadería de la cámara alta.

Stirling recordó que ya en la inauguración de la zafra pasada la ACA alertó que el sector está jaqueado por los costos, ya que el precio de exportación del arroz se mantuvo igual durante casi cuatro años.

Reconoció que, si bien los precios son mucho mejores que en la década pasada, a partir de la zafra pasada los costos crecieron considerablemente. Señaló que el ingreso del productor está topeado porque la productividad no tiene margen para seguir creciendo.

“Uruguay vende el arroz a los precios más altos y eso se debe al esfuerzo de toda la cadena, desde la producción hasta la industria, y tenemos una pérdida de competitividad frente a otros países”, dijo.

El presidente de ACA recordó que la gremial planteó el año pasado algunos mecanismos para productores con problemas financieros y agregó que “esperamos que esos mecanismos puedan este año salir adelante”.

Stirling planteó el alerta que el problema de los altos costos y los precios estables se transformen de un problema coyuntural a un problema estructural. “Eso sería un problema grave que no lo resolverá ningún puente financiero”, subrayó.

El presidente de ACA también comentó que el sector arrocero es el que más energía consume y no solo tiene un alto costo de combustible por hectárea, sino que también lo tiene en electricidad para el funcionamieto de los sistemas de riego.

“El componente de energía eléctrica es importantísimo para el sector y los últimos años tuvo una suba muy importante”, señaló Stirling.

En el listado de los costos también se hizo referencia a los insumos en pesos. El presidente de ACA indicó que en los últimos cuatro años el costo de convertir dólares a pesos se incrementó de 25% a 40%, y sigue en aumento. “Son más dólares que tenemos que sacar del bolsillo para convertir a pesos. Es un punto neurálgico que tenemos para resolver, porque un país exportador tiene que estar cubierto ante este problema”, sostuvo.

Agregó que nadie quiere un país con inflación pero el sector agroexportador, y más el arrocero, que exporta el 95% de su producción, tendría que tener mecanismos para poder pasar estos períodos en los que la contención de la inflación lleva a la baja del dólar.

“Son mecanismos complicados pero hay que poner inteligencia y llegar a soluciones para resolver el tema de la pérdida de competitividad frente a otros países, en especial frente a Brasil, que tiene un alto proteccionismo y nos desplaza de algunos mercados”, concluyó el presidente de los productores arroceros.

Años favorables

El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Tabaré Aguerre, analizó la rentabilidad del sector arrocero y destacó que, en los últimos 10 años, ocho fueron positivos. El ministro, quien además es arrocero y antes de asumir en la secretaría de Estado presidió la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA), manifestó su satisfacción por el acuerdo de precio al que llegaron los productores y la industria, aunque dijo que esperaba que el precio fuera algo mayor. “Celebro que a nivel promedio esos números permitan un ajuste técnico, lo que no quiere decir que el problema esté solucionado”, señaló.

En cuanto a las propuestas financieras presentadas por los arroceros al gobierno nacional, Aguerre señaló que están a estudio y agregó que ojalá no sea necesario aplicarlas este año. Indicó que el arroz empezó a venderse a mejor precio que el año pasado –US$ 580 la tonelada frente a US$ 530 del año pasado–, pero también reconoció que también hay que hacer un análisis de precios relativos considerando el nivel del dólar. Dijo que hay factores bajistas, como el stock de Tailandia y, por otro lado, el menor stock regional que genera esperanzas de un año comercialmente mejor.

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