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El sueño es llegar a tener la grifa Crilu en una prenda de lana que se venda en una tienda de algún país europeo, en Estados Unidos o en algún otro país del mundo.

Así lo reveló a El Observador Agropecuario el presidente del Consorcio Regional de Innovación de Lana Ultrafina (Crilu), Francisco Donagaray, durante la jornada de entrega de una nueva generación de carneros a los integrantes del emprendimiento, que entró en su tercer año.

La meta de producir lanas de menos de 15 micras, que se han fijado 43 productores de la raza Merino Australiano que componen el Crilu junto con el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), no es una utopía.

Es que en 2012 ya produjeron un fardo de lana de 14,1 micras y otro de 14,4 micras. Con esa lana se pueden tejer prendas que se pagan muy bien en los mercados de alta calidad. Es un producto para unos pocos elegidos.

Donagaray fue más lejos en su sueño: “Que los productores que creyeron en la producción de lanas ultrafinas terminen siendo propietarios de una empresa que pueda tener prendas y una etiqueta”.

El presidente del Crilu sabe que algunos productores pueden tener otra meta. Por ejemplo, quedarse en una producción de 18 micras con ovejas que le den seis kilos de lana por animal.

“El objetivo nuestro es validar una tecnología de producción de lana por debajo de las 15 micras, pero ello no quiere decir que todos lleguen a esa meta”, reflexionó Donagaray.

El presidente del Crilu aseguró que la iniciativa “trasciende la producción de lanas ultrafinas” porque el Crilu quiere ser también “una plataforma de ideas y proyectos, y de aterrizaje de aportes que pueden venir del exterior”.

Para los integrantes del Crilu es importante también “trabajar mano a mano con la industria, mostrar cómo se produce la lana en Uruguay y difundirlo en el mundo”.

Galardonados

Por otra parte, Donagaray dijo que la obtención de un Premio Nova “es un reconocimiento al esfuerzo y compromiso de un grupo de trabajadores rurales, productores, investigadores e industriales que, trabajando de manera silenciosa y conjunta, fueron capaces de demostrar que en Uruguay es posible producir lanas finas y ultrafinas”.

El Crilu, que comenzó a funcionar hace tres años, está integrado por 43 productores y tiene la meta de producir 500.000 kilos de lana de menos de 15 micras.

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