La grilla de series de TV se conforma para todos los gustos. Desde la reciente camada de producciones con protagonistas mujeres fuertes (que va desde los thrillers de acción como Missing, Covert Affairs o Revenge hasta las comedias como Veep o GCB), los policiales de procedimiento (la franquicia CSI o sus derivados) o las sitcoms de grupos de amigos, no hay franja etaria o de amantes de algún género que quede descuidada.
Productos que usan los clichés del género de terror como decorado
Teen Wolf y Lost Girl son dos ejemplos del uso de la atmósfera del cine de horror para un público adolescente. Trivialidades románticas que no mueven a la reflexión y tampoco dan miedo pero funcionan