A dos años del inicio del diálogo de paz entre el gobierno de Colombia y las FARC, y en un contexto de más apoyo popular a las conversaciones que se formalizan en La Habana, estalló una suerte de granada de fragmentación con el primer secuestro a un brigadier general del Ejército por parte de la principal fuerza guerrillera del país. La metralla se dispersó no solo en la mesa de negociación, sino también en el interior del gobierno que preside Juan Manuel Santos y en el propio sistema político colombiano.
Profunda crisis en el diálogo de paz entre las FARC y Colombia
Ruptura. El secuestro de un coronel revela que las partes manejan diversos criterios difíciles de conciliar