Promesa de la presidenta de Tailandia pone en riesgo el precio mundial del arroz
El país asiático ya no puede sostener una gran reserva de 16 millones de toneladas, cuando el total anual que se comercializa en el mercado mundial son 30 millones
En la campaña electoral de 2011 la entonces candidata a la presidencia de Tailandia, Yingluck Shinawatra, prometió un precio superior por el arroz para mejorar el ingreso de los campesinos. Una vez elegida y en su cargo, Shinawatra cumplió con su promesa electoral y el arroz tailandés dejó de ser competitivo en el mercado internacional por su alto precio.
Esto generó que creciera exponencialmente el stock de arroz tailandés alcanzando los 16 millones de toneladas, cuando el total comercializado anualmente en el mercado mundial son 30 millones de toneladas. En este momento Tailandia necesita liberarse de ese stock, aun a pérdida, lo que hace temblar al mercado arrocero internacional.
Este fue uno de los temas que generó mayor atracción en la jornada de Agro en Foco, realizada el viernes pasado en la estación experimental INIA Treinta y Tres. La actividad organizada por la consultora Blasina y Asociados, el Instituto Interameriacano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y El Observador, puso la mira en el arroz y convocó a muchísimo público que llegó desde toda la zona este y también desde el norte del país.
El tema central fue la integración de la soja en el sistema arroz-pasturas. La actividad comenzó con la exposición del consultor Eduardo Blasina, quien señaló que “siempre un ecosistema diverso es más estable que uno no diverso. Tener un sistema productivo exclusivo de arroz mientras Tailandia acumula arroz en los galpones es muy riesgoso”.
Alertó sobre el riesgo de que Tailandia empiece a liberar arroz de su stock y se preguntó si el mercado internacional soportará esta situación. Ese mismo día, el gobierno tailandés anunció que ofrecería 350.000 toneladas, además de la venta de 250.000 toneladas de arroz a Irán. Este negocio, en cierta medida afecta a Uruguay, ya que Irán es un mercado muy importante para el arroz nacional.
Blasina recordó lo que ocurrió con Australia cuando se acumularon grandes volúmenes de lana en la década de 1980.
El consultor subrayó que el actual stock mundial de arroz es el más alto desde hace 12 años.
El tema se volvió a tratar en la mesa de cierre de la jornada. Leomar Goldoni, gerente de Saman, reconoció que si Tailandia sale a vender su stock el mercado arrocero internacional no tendrá cómo sustentarse.
Recordó que, por su calidad, el arroz uruguayo cotiza US$ 100 más que el tailandés y US$ 200 más que el arroz de Vietnam y que en caso de haber un reacomodo de precios el arroz uruguayo estará por encima de los demás; sin embargo no ocultó su preocupación por esta situación.
El broker Ricardo Hahn desestimó que Tailandia salga a vender arroz de forma masiva. “El arroz es un producto de los que tienen más influencia política en su mercado, sobre todo desde Asia”, dijo.
Agregó que es un cultivo enormemente abundante en esos países pero explotado a nivel familiar. Es una producción que se hace con mucha mano de obra y poca maquinaria. “Cuando fijan los precios, esos gobiernos buscan asegurarle un ingreso mínimo a las familias, que tienen dos cosechas al año de seis toneladas cada una”, explicó.
Señaló que lo que tienen que lograr esos países es mantener la producción y evitar la emigración de campesinos a las ciudades. El problema es el envejecimiento de los productores y que los jóvenes no quieren producir.
Hahn estimó que si Tailandia sale a vender su arroz al mercado internacional y le baja el precio a sus productores puede haber una revolución en el país. “Es un problema político”, consideró.
El empresario señaló que los mercados saben muy bien todo lo que pasa y se están anticipando. Indicó que África está topeada de mercadería y “no veo dónde podrá colocarse, y a precio vil la producción arrocera no es sustentable ni aquí ni allá”, dijo.
Reconoció que “se viene una turbulencia”, pero opinó que “va a pasar porque esto es cíclico”.
El operador opinó que la situación no es la misma de Australia con la lana, que deprimieron el mercado por 20 años. “No todo el mundo compra el arroz tailandés, pero (si esta venta masiva ocurre) seguramente nos obligarán a adaptar los precios”, señaló.
Analizó además que la calidad de la semilla es fundamental en el arroz uruguayo y destacó que los precios actuales son los más altos de la historia. “Nunca tuvimos US$ 200 en una licitación y que nos compraran”, destacó.
Hahn agregó que en Estados Unidos y el Caribe hay grandes problemas de calidad en el arroz y señaló que esas pueden ser alternativas de mercado. “Lo difícil es ir a los lugares donde la alternativa puede ser arroz asiático”, dijo.
Comentó que tanto en Irak como en Irán la comida es básica y en esas situaciones los gobiernos intentan sacar problemas de la agenda. “Cuando hay otras dificultades políticas se asegura el alimento a la población y por eso compran más”, señaló.
Recordó que hay problemas para cobrarle a Irán porque el país está fuera del sistema financiero internacional. Comentó que habrá una licitación en Irak que excluye todos los arroces de grano largo que no sean de Sudamérica. Esas son las cosas que el sistema arrocero uruguayo está manejando”, concluyó.
Claves de la rotación arroz-soja
El tema principal de la jornada fue la integración de la soja al sistema de arroz-pasturas, impuesto en Uruguay como en ninguna otra parte del mundo. Los expositores, productores, investigadores y asesores se refirieron a esto, analizando las ventajas y desventajas de la incorporación de la oleaginosa.
Fue el caso del consultor Hernán Zorrilla, quien sostuvo que el productor que no esté capacitado en el manejo de suelos bajos, en drenaje y nivelación, no podrá plantar soja en zonas arroceras. “El riego es un gran desafío. No es solo sacarle el agua al cultivo, sino que esos suelos tienen grandes problemas en años secos”, explicó.
Federico Nolla contó su experiencia con soja en las chacras arroceras del norte y afirmó que para manejar el riego de la soja en suelos bajos es necesaria más mano de obra que con el arroz. Como ventajas se mencionó la mejor rentabilidad de la oleaginosa y la limpieza de malezas para una posterior siembra de arroz.
Conclusión
Rossana Dellazoppa, moderadora de Agro en Foco, destacó su satisfacción por la gran concurrencia. Agradeció el apoyo de las intendencias y del INIA y planteó el trabajo coordinado donde la investigación y las experiencias ya validadas tengan protagonismo. “La solución a los magros márgenes del arroz deben analizarse como un todo, y es vital la revisión de los contratos de arrendamiento que permitan plantear sistemas a mediano y largo plazo”, dijo.