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Proyectan cambio en la relación entre EEUU y México tras victoria de López Obrador

La inmigración ilegal en la frontera, el combate al narcotráfico y la renegociación del acuerdo comercial son algunos de los desafíos que están en agenda

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04 de julio de 2018 a las 05:00

Las relaciones entre México y Estados Unidos se tensaron desde que Donald Trump llegó a la Casa Blanca y amenazó con abandonar el vital Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y construir un muro entre ambos países.

El triunfo de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en México el domingo 1 de julio, con más del 53% de los votos escrutados, supone una ruptura con el sistema político anterior y abre un signo de interrogación sobre el vínculo con Estados Unidos. Se trata de su principal socio comercial y hogar de 12 millones de mexicanos.

"La retórica de AMLO hacia Estados Unidos será más confrontativa que la del presidente saliente, Enrique Peña Nieto, que tomó una posición mucho más colaborativa con Washington", dijo Katherine Pereira, directora asociada del centro sobre Latinoamérica del Atlantic Council, a la AFP.

En su momento, Peña Nieto había acusado a Trump de dañar las relaciones con su país. Las valoraciones del presidente estadounidense acerca de los mexicanos que entraban a Estados Unidos no fueron muy felices para Peña Nieto. Trump se refirió a ellos como drogadictos, delincuentes y dijo que quizás "algunos" fuesen buenas personas. Desde la campaña electoral que el actual presidente de Estados Unidos venía anunciando la construcción de un muro en la frontera para frenar el ingreso ilegal de mexicanos y combatir el narcotráfico.


La pretensión de la Casa Blanca era que México pagara por ese muro, a lo que Peña Nieto respondió, en reiteradas ocasiones, que no lo haría. "No hay forma de que México pueda pagar una pared como esa", dijo a CNN. "Es evidente que tenemos algunas diferencias con el nuevo gobierno de Estados Unidos", añadió en otra ocasión. En 2016 y 2017 Peña Nieto canceló dos visitas previstas a Washington.

Para los especialistas la llegada de López Obrador al gobierno mexicano habrá de generar un cambio en la relación bilateral.

"Se espera que un gobierno de AMLO sea menos complaciente en general con las demandas del presidente Donald Trump y con sus declaraciones agresivas e insultantes sobre México y los mexicanos", dijo Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano, un centro de reflexión estadounidense.

"La relación será menos blanda", sentenció Francisco González, especialista en Latinoamérica de la universidad estadounidense Johns Hopkins.

Una llamada para empezar bien

Una de las primeras llamadas que el presidente electo de México recibió tras su triunfo fue la de Trump. Con él habló alrededor de media hora sobre política migratoria, el muro fronterizo y el TLCAN, entre otros temas.

El presidente estadounidense anticipó "una muy buena relación". Trump, que en los últimos meses se ha quejado de que México "no hace nada" por Estados Unidos en la frontera común, pronosticó que López Obrador sí le ayudará en sus prioridades en materia de seguridad e inmigración.

"Creo que va a intentar ayudarnos con la frontera. Tenemos unas leyes fronterizas increíblemente malas, leyes de inmigración que son las más débiles del mundo, de las que todo el mundo se ríe. Y México tiene leyes migratorias muy fuertes, así que pueden ayudarnos hasta que arreglemos las nuestras", aseguró Trump.

En la conversación telefónica no se mencionó el muro fronterizo. "Tuvo esa actitud generosa de no mencionar el tema (del muro) porque si no se hubiese presentado una conversación muy incómoda y yo no lo iba a permitir (...) Fue muy cuidadoso y respetuoso y le agradezco", dijo López Obrador.


En Twitter, el presidente electo de México dijo que propuso un acuerdo de proyectos de desarrollo que generen empleos en su país y reduzcan la migración. "Hubo trato respetuoso y dialogarán nuestros representantes", dijo.

En la tarde de este martes, la cancillería mexicana informó que López Obrador se reunirá el 13 de julio con el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo.


Renegociación del TLCAN

Una de las mayores interrogantes que despierta el gobierno que asumirá el 1 de diciembre es cómo dos modelos tan antagónicos funcionarán a ambos lados de la frontera común, en temas vitales como la actual y difícil renegociación del TLCAN que ambos países tienen con Canadá.

Este tratado vigente entre Estados Unidos, México y Canadá desde 1994, se renegocia desde agosto pasado a pedido de Trump, que lo considera perjudicial para los intereses de los estadounidenses.

Para México es vital llevar la negociación a buen puerto, ya que el 80% de sus exportaciones tienen como destino a Estados Unidos. Se espera que las negociaciones se retomen en algún momento de julio y que continúen hacia 2019 para encontrar solución a las propuestas más duras de Estados Unidos como su exigencia de revisar el acuerdo cada cinco años.

Tras meses de lazos bilaterales difíciles, ambos señalaron en las últimas horas su intención de desarrollar una buena relación.

El asesor de seguridad nacional de Trump, John Bolton, dijo incluso que su jefe espera "ansioso" un encuentro con el nuevo presidente mexicano. "Tener a los dos líderes reunidos puede generar algunos resultados sorprendentes", dijo.


Sin embargo, para el economista y politólogo Mark Rosenberg, de la consultora GeoQuant, las motivaciones proteccionistas mutuas pueden volver más difíciles las conversaciones para renovar el TLCAN.

Juan Carlos Hidalgo, del Instituto Cato, coincidió: "Es probable que promesas de campaña de AMLO, como la búsqueda de autosuficiencia alimentaria, compliquen aún más la renegociación".

"AMLO no dudará en presionar a Estados Unidos cuando sus demandas no se ajusten a sus intereses", dijo a la AFP Jason Marczak, director del centro para América Latina del Atlantic Council.

Más que una versión mexicana de Trump

Marczak dijo que López Obrador "no es la versión mexicana de Trump" y que ganó por el hartazgo de la gente con la corrupción, la impunidad y la violencia, y no por los arranques de ira del mandatario estadounidense hacia todo lo que venga del sur del Río Grande.

"Washington puede y debe aprovechar este momento para recalibrar las relaciones con México, no solo para mantener, sino también para profundizar la cooperación que beneficia tanto a ambos países", dijo.
Aunque con pasado distinto, AMLO, ex alcalde de Ciudad de México, tiene mucho en común con Trump, el magnate inmobiliario de 72 años.

"Ambos son nacionalistas que se sienten redentores que deben combatir un establishment corrupto e ineficiente y poner la agenda de su país primero. Esto podría hacer que Trump vea en AMLO un alma gemela, y se genere un espacio de entendimiento, aunque la posibilidad de conflicto es alta", opinó Hidalgo.

"Son populistas y los populistas necesitan enemigos para sobrevivir políticamente. Es probable que AMLO encuentre en Trump ese enemigo externo", apuntó.

"Al mismo tiempo, AMLO parece entender que hay poco que ganar en una pelea con Estados Unidos", señaló por su parte Michael Shifter, presidente del centro de estudios Diálogo Interamericano.

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