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El puerto de aguas profundas recién estará operando para el año 2015, es decir, en el próximo gobierno. Este martes el presidente José Mujica se reunió con una delegación de Zamin Ferrous, la empresa india detrás de la minera Aratirí, para hablar de la participación de la compañía en la construcción del puerto.

Este miércoles el subsecretario de Transporte y Obras Públicas, Pablo Genta, explicó en radio El Espectador que en “18 a 20 meses” se completará el proceso “desde estudios, elaboración del plan maestro, negociación con Aratirí si se instala –y si se instala en este puerto- y (elección de) un desarrollador que firme el contrato”. Según el jerarca, a fines del 2013 empezaría el proceso de licitación y en 2014 se firmaría el contrato para empezar la construcción y empezar a operar al año siguiente.

El viceministro dijo que el puerto, a instalarse sobre la ruta 10 entre los kilómetros 236 y medio y 242, “probablemente en un futuro sea competidor del puerto de Montevideo” y “va a coexistir” con el de La Paloma, que esta semana retomó su actividad vinculada a los rolos de madera, en la medida en que mantenga su movimiento de un barco por semana, es decir, 250 mil toneladas al año.

El pasado 14 de junio, se conoció un decreto que aprueba el informe final de la comisión interministerial –que viene trabajando en el proyecto y está integrada por cuatro miembros, uno de ellos Genta- que estudió la conveniencia de instalar un puerto de aguas profundas. También se divulgó una resolución que aprueba la instalación del puerto en ese lugar y un decreto que impone la expropiación de 458 padrones a efectos de desarrollo de la obra.

Genta explicó que un puerto de aguas profundas es “una instalación portuaria que permite por su calado, por la profundidad de sus muelles, la operación de barcos con mayores calados que los que llegan a la región, de 18 metros en adelante y que tienen más capacidad de carga”.

El puerto se ubicará en una franja que abarca a balnearios rochenses como Mar del Plata, El Palenque, San Francisco, y está a unos 10 kilómetros al Este de La Pedrera y a 5 kilómetros de Cabo Polonio.

Consultado sobre por qué se optó por ese lugar, Genta explicó que al ser una zona casi despoblada y con poca actividad turística la afectación va a ser menor. “No hay ningún tipo de emprendimiento de otra característica más allá de algunos fraccionamientos y algunas viviendas que están allí en la zona”.

Extensión y obras

La extensión del puerto será de unos cinco kilómetros y medio y sobre la costa se utilizarán 2.400 metros, informó el subsecretario.

Además, señaló que “se están reservando cerca de 2.500 hectáreas, unas 800 entre la ruta 10 y la costa para el desarrollo del puerto en sí mismo, y luego otra parte para la natural expansión del proyecto, de la ruta 10 hacia arriba”.

Por otra parte, Genta explicó que hay un camino vecinal de jurisdicción municipal “que mejorándolo permite tener acceso terrestre y conectividad con la ruta 9” y en esa zona es donde más se aproximan las profundidades de 20 metros a la costa y por lo tanto generaría una obra con menores inversiones y más fácilmente desarrollable. Allí el Estado deberá invertir.

“Probablemente el Estado invierta en mejorar el camino vecinal porque en etapa de construcción del puerto hay que llegar a la zona con vehículos de carga y la ruta 10 no es aconsejable porque es de ingreso turístico”, señaló el subsecretario.

Según informó el pasado jueves el semanario Búsqueda, la terminal portuaria costará algo más de US$ 700 millones. Genta dijo a El Espectador que en esa inversión está incluido únicamente el desarrollo de obras portuarias de abrigo y puestos de atraque, de acondicionamiento del área, utilización directa del puerto.

Otro aspecto en el que el Estado deberá invertir es la expropiación de los terrenos, que se estimó en 22,5 millones de dólares.

Consultado sobre el interés que pueda tener China en este proyecto, Genta dijo que China e India son destino de cargas de mineral, que se piensan sacar por ese puerto. “China puede tener estratégicamente intereses en poder administrarlo porque le va a generar reducción a sus cargas de importación”, afirmó.

El primer ministro de China, Wen Jiabao, transmitió al presidente José Mujica en su visita del pasado 22 de junio, el interés de empresarios de su país en participar de la construcción y en el desarrollo del puerto de Rocha.

Mercadería y carga

Genta explicó que la comisión que trabajó en el proyecto encargó un estudio de manga, realizado por un consultor especializado, donde las cargas que en un horizonte de 10 a 15 años estarán presentes son granos y minerales originarios de la región.

“Luego el puerto tiene otras posibilidades como poder captar buena parte de los contenedores, el transporte que utiliza Uruguay por el puerto de Montevideo para hacer trasbordos en la región. También tiene complementación con los puertos de la Hidrovía, en especial el de Nueva Palmira”, agregó.

La carga con origen en Uruguay será la de la explotación minera de Aratirí, siempre que el proyecto se apruebe, y granos en el orden de los dos millones de toneladas. Luego granos de Argentina, por 18 millones de toneladas anuales y mineral de hierro de Bolivia y Brasil.

Impacto en el entorno

Por último, Genta sostuvo que los impactos medioambientales y en la dinámica costera, por la instalación del puerto de aguas profundas, serán menores.

Enfatizó que habrá un desarrollo socioeconómico “interesante” en la zona, fomentando el asentamiento urbano y que en principio el impacto terrestre por el uso de camiones o trenes no está previsto.

“Si se concreta Aratirí y se hacen todos los trámites que se deben, se acelera el puerto de aguas profundas”, advirtió.

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