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Punto por punto, las objeciones de los bolicheros a la reglamentación de los locales nocturnos

Bolicheros quieren negociar cambios a la reglamentación. De lo contrario recurrirán el decreto ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo.

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05 de abril de 2018 a las 15:27

Los bolicheros agrupados en Cambadu objetan un decreto aprobado por la Junta Departamental para regular la actividad de los locales nocturnos. Dicen que es inconstitucional y que esperan que la Intendencia los llame para negociar y si no hay cambios recurrirán la norma ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo.

En la normativa están comprendidos los bares, pubs y restaurantes donde se organicen espectáculos o se emita música. También se regularán las discotecas, salones de baile, fiestas, cines, teatros y circos. En total, se establecieron seis categorías de locales, que tendrán capacidad y horario de funcionamiento determinado.

El abogado de Cambadu, Fernando Mendéndez explicó a El Observador los puntos del decreto que objetan:

Libertad de trabajo.

Según Menéndez, el decreto limita la libertad de trabajo y es un "corset demasiado estrecho" que "pone en la misma bolsa" a locales que no generan problemas con los que sí los generan. "Hay negocios que funcionan en la vereda sin quejas de los vecinos como el bar Andorra. Si se los obliga a evitar las aglomeraciones, ¿cómo hacen si tienen todo su movimiento en la vereda? Se funden", aseguró el abogado.

Zonas de incentivo para la instalación de boliches

A través del decreto, la Intendencia determinará zonas donde se "incentivará" la instalación de boliches. "¿Qué pasará con las habilitaciones vigentes de negocios instalados en zonas no incentivadas? No es claro. Y según Menéndez, esto afecta la movida de la gente, que va cambiando. Por otro lado, ¿cuáles son los inventivos? Si yo incentivo unos comercios por encima de otros estoy generando una desigualdad", sostuvo.

Decks

La disposición obliga, según el tipo de local, a cortar la actividad de los entarimados (o los llamados decks), en las veredas a determinada hora de la noche, según el tipo de boliche. Además, después de esa hora no se puede pasar música en la vereda. "En el medio de la jornada, con el negocio lleno, hay que destinar personal para levantar a la gente y las mesas de los decks, y además tener espacio sobrante para guardarlas, que no lo tienen todos. Hay media hora de tolerancia y es muy difícil de cumplir. Es un desgaste brutal en el medio de la labor. Si estoy cerca de la hora límite, ¿tengo que echar a la gente? ¿Le tengo que decir que no les sirvo postre si me lo piden?", preguntó el abogado.

Aislación acústica

Bares, pubs, restaurantes u otros locales con giro principal gastronómico donde se realicen espectáculos o se emita música por encima de 60 decibeles deben tener aislación acústica. Cambadu sostiene que el límite es muy bajo. Por otro lado, si el local tiene denuncias por ruidos debe instalar un sistema de medición de decibeles con capacidad para trasmitir los datos de forma remota. Los comerciantes aseguraron que estos dispositivos son caros y la tarea de controlar el sonido es de la intendencia y no de los boliches. Además "¿dónde se ponen los aparatos? ¿En la puerta? ¿Al lado de los parlantes?", preguntó Menéndez. "Hay que medirlos en la casa del vecino para saber el perjuicio que causa, no en los negocios. Si se pone en los boliches, es un gasto innecesario", agregó.

Seguridad

El decreto obliga a los boliches a tomar medidas para evitar aglomeraciones frente a los locales. "No tenemos personal disuasivo. El 223 que implica tener policía fuera de su horario, no se brinda. El 222 no está permitido. ¿Qué ponemos? Los guardias de seguridad privada no pueden actuar en vía pública solo cuidan la seguridad interna", sostuvo Menéndez. "Además el decreto obliga a colocar cámaras para ver cuántas personas ingresan. Eso lo tiene que controlar la IMM o Agadu. No el bar. La cámara tiene un costo adicional. Se le pone una obligación al que quiere poner un boliche para que la intendencia ponga impuestos", sostuvo el abogado.

Horarios de cierre

El decreto establece que los tipos de local tienen distintos horarios de cierre. "Todos los boliches originan el mismo problema. El vecino que tiene problema con el ruido de un resto pub tiene el mismo problema que el que se queja por los ruidos de una discoteca. ¿Porqué unos cierran a horas distintas?. Hay que poner un término medio", opinó.

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