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Qué son las minilunas que giran alrededor de la Tierra y qué tan importantes son

Estos objetos transitorios que se mueven rápidamente son difíciles de detectar

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20 de agosto de 2018 a las 12:00

Una nueva investigación sugiere que minilunas, pequeños satélites naturales y temporales , giran alrededor de la órbita de la Tierra y suponen enormes oportunidades científicas y comerciales, pero es complicado encontrarlos.

Según una investigación publicada en Frontiers in Astronomy and Space Science, las minilunas podrían ayudar a comprender la formación de asteroides, la dinámica del sistema Tierra-Luna y otros fenómenos celestes.

Dicho esto, los autores del nuevo estudio, dirigido por Robert Jedicke, del Instituto de Astronomía de la Universidad de Hawai'i-Mānoa, dicen que se está a punto de tener una herramienta adecuada para la tarea de detectar TCOs, el Gran Telescopio para Rastreos Sinópticos (LSST) que actualmente se encuentra en construcción en el norte de Chile.

"Las minilunas pueden ser bancos de pruebas de ciencia y tecnología interesantes en el espacio cercano a la Tierra", dijo Jedicke en un comunicado. "Estos asteroides se entregan a la Tierra desde el cinturón principal de asteroides entre Marte y Júpiter a través de interacciones gravitacionales con el Sol y los planetas del sistema solar. El desafío radica en encontrar estos objetos pequeños, a pesar de su proximidad".

De hecho, estos objetos transitorios que se mueven rápidamente son difíciles de detectar, aunque es probable que existan en gran abundancia (pero esa es una suposición que aún debe probarse). Las minilunas miden entre 1 y 3 metros de diámetro y hacen una o varias órbitas alrededor de la Tierra antes de liberarse. A veces realizan un breve vuelo pasando por la Tierra y asumen una nueva trayectoria orbital alrededor del Sol sin completar la órbita de la Tierra. Como señalan los autores del nuevo estudio, hay mucho que aprender sobre estos objetos misteriosos.

Las minilunas, dicen los autores, son "objetivos perfectos" para las misiones espaciales, ya que podrían volver a la Tierra en cantidades significativas para su análisis y protegerse de los efectos de la entrada atmosférica.

Los investigadores enumeran cuatro formas en que las minilunas podrían proporcionar nuevas oportunidades científicas: estudiar la dinámica del sistema Tierra-Luna, probar modelos de producción y evolución de pequeños asteroides del cinturón de asteroides, misiones rápidas y frecuentes para visitar múltiples minilunas y la evaluación de formas de analizar e incluso extraer minilunas para su posterior análisis.

Desde perspectivas tecnológicas y comerciales, podrían proporcionar una oportunidad ideal para:

  • Desarrollo y prueba de tecnologías de defensa planetaria (por ejemplo, desviar un asteroide)

  • Validar y mejorar los algoritmos de orientación, navegación y control de proximidad

  • Probar procedimientos y protocolos de proximidad para la operación segura de misiones tripuladas alrededor de asteroides

  • Establecer la viabilidad de tecnologías de minería de asteroides para futuras aplicaciones comerciales, todo en un entorno en el que el retardo de luz de ida y vuelta es de unos pocos segundos.

Esta breve lista ilustra que las minilunas tienen implicaciones no científicas de gran alcance para diferentes partes interesadas. "Una vez que comencemos a encontrar minilunas a mayor velocidad, serán objetivos perfectos para las misiones satelitales", dijo en un comunicado Mikael Granvik, coautor del estudio y astrónomo de la Universidad de Tecnología de Luleå en Suecia. "Podemos lanzar misiones cortas y por lo tanto más baratas, utilizándolas como bancos de pruebas para misiones espaciales más grandes y brindando una oportunidad para que la incipiente industria minera de asteroides pruebe su tecnología".

Como se señaló, el LSST será la herramienta ideal para detectar estas minilunas, y se espera que se ponga en funcionamiento en unos cinco años. Una vez completado, este telescopio estará equipado con un espejo gigantesco para recoger la luz de objetos oscuros y una cámara con un campo de visión importante que explorará todo el cielo más de una vez a la semana. Los astrónomos que trabajan con el LSST deberían ser capaces de detectar y confirmar la existencia de minilunas y rastrear sus trayectorias orbitales alrededor de la Tierra. Una vez detectados, los científicos pueden planificar potenciales misiones hacia esas mini-lunas.

"Espero que los humanos algún día se aventuren en el sistema solar para explorar los planetas, los asteroides y los cometas, y veo las minilunas como los primeros peldaños en ese viaje", dijo Granvik.

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