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Ahora nos vamos a dedicar a la divina tarea de convencer, entusiasmar e involucrar a la gente sin entrar en el camino de destruir al adversario”. Con ese mensaje de unidad se lanzó ayer Luis Lacalle Pou a la precandidatura del Partido Nacional en la que pretende ser “una opción” para blancos y no blancos.

En el discurso de una hora, Lacalle Pou mostró algunas de las cartas que usará en la campaña. Se refirió a varios temas actuales como la inseguridad, la educación, el desarrollo y las relaciones comerciales con Argentina y Brasil, entre otros.

El congreso de Unidad Nacional oficializó su candidatura con 1.477 sobre 1.497 votos a la interna blanca en la que competirá con Jorge Larrañaga, Sergio Abreu y Jorge Saravia.

El precandidato defendió la “plena vigencia de la ley y el estado de derecho” y cuestionó sin nombrarlo al presidente José Mujica por poner “lo político sobre lo jurídico”. Cuestionó el aumento del 15% de la nómina de los funcionarios públicos lo que implicó un gasto de US$ 140 millones y que no se trata de nuevos cargos de maestros sino de asesores de ministros.

En relación con la inseguridad, Lacalle Pou dijo que quiere combatir el país en el que la gente “tiene miedo y no puede dejar su casa sola” pero aseguró que “no está todo perdido”. “No puede haber agujeros negros donde no entran las ambulancias, no entra la Policía. Tenemos que llevar a Uruguay al asentamiento cero”, afirmó e insistió en la necesidad de “empoderar a la gente que se porta bien” así como “apretar las tuercas” del que no responde.

“El modelo que queremos es el que recorre 6 kilómetros todos los días para ir a la escuela rural y terminó el año con cero falta”, dijo.

No faltó la mención a las relaciones con Argentina y Brasil y expresó su deseo de dejar “de tener complejo de petiso” y pasar a “tener acuerdos con todos los países del mundo”. “No podemos estar pidiendo permiso para dragar un canal (...) ni depender de relaciones amistosas que todos vimos lo frágiles que son ante el más mínimo incidente de micrófonos prendidos”, ironizó.

Señaló también la necesidad de impulsar el desarrollo del interior donde está “la gran riqueza” pero advirtió: “Sin infraestructura estamos muertos”. Cuestionó al gobierno por ser “rehén de un sindicato para que ande el tren”.

Lacalle Pou cerró con el deseo de que en 2020 –si llega a la Presidencia y cumple su proyecto de gobierno– Uruguay “sea un lindo lugar para vivir”.

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